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De acuerdo con las palabras del funcionario, debe tenerse en cuenta que el repunte de la inflación es un fenómeno mundial y que aún así el aumento en Colombia ha sido relativamente moderado, en comparación con otros países. "De hecho -afirma-, en América Latina la mayoría de países de la región incumplieron las metas".
Déficit, ni de riesgos
El Ministro también es particularmente optimista en cuanto a la situación externa del país. "Los niveles de déficit en cuenta corriente -señala- son menores a los de otros períodos de auge y no se relacionan con una reducción de la tasa de ahorro, sino con un fuerte aumento de la tasa de inversión. Además, estamos en pleno 'reequipamiento' de maquinaria y somos el tercer país con mayor participación de inversión extranjera directa". El total de dicha inversión alcanzó, en el 2007, un total de 9.028 millones de dólares, mientras que en el año 2002 esta cifra era de 2.134 millones de dólares.
Todo ello explica, al decir del Ministro, que el mercado colombiano sea el reflejo de una economía sólida, que genera confianza, a pesar de la evolución de la tasa de cambio desde que se agudizó la crisis en Estados Unidos. "Aunque nuestra moneda se ha revaluado -explica Zuluaga-, Colombia no sobresale en la tendencia 'revaluacionista' mundial". Y a pesar de la devaluación del dólar, los precios de las acciones en Colombia se mantienen en un nivel elevado frente a los últimos tres años. "La bolsa ha caído -admite el Ministro-, pero no como en otros países. En una perspectiva de mediano plazo, el riesgo país en Colombia se ha reducido de manera importante y a niveles inferiores a los de los países emergentes".
'No al gobierno gastón'
"Pero -se pregunta el funcionario-, ¿qué hay detrás del crecimiento económico? Primero, una política fiscal coherente: no somos un gobierno gastón". Y la prueba que exhibe el Ministro es que el déficit déficit fiscal del gobierno nacional central cayó de un -4,1% en el 2006 a un -3,2% en el 2007. Ello se refleja en la mejora del balance fiscal, que en el 2007 fue no solo positivo sino que en el superávit primario (1,2% del PIB) fue el más alto de los últimos 14 años, y en que la deuda pública, como porcentaje del PIB, ha disminuido notablemente desde el 2002. "También ha disminuido el riesgo cambiario gracias a la recomposición de la deuda pública, que ahora es en pesos", advierte el funcionario.
Como si todo lo anterior fuera poco, el sistema financiero, al decir del Gobierno, se ha fortalecido. Ha recuperado vitalidad y su rentabilidad muestra niveles excepcionales. "La vulnerabilidad de las empresas ha disminuido debido a un menor endeudamiento en moneda extranjera y los estímulos tributarios permiten un mayor apalancamiento que hace que la situación financiera de dichas empresas sea favorable", afirma Zuluaga. Y así el Ministro dio por terminada su intervención en el foro de la revista CAMBIO, no sin antes despedirse con una sonrisa y un doble clic de optimismo.
Cinco razones del Ministro para estar optimista