'La revaluación es peor que la roya'

Foto: Archivo Cambio

El próximo Juan Valdez puede ser de pronto un joven sin bigote, con teléfono celular y agenda electrónica. Eso sí, tal vez conserve a 'Conchita', la mula consentida. Pero lo más notable de la potencial transformación de este campesino es que quizá no tenga que vagar por el mundo con el costal de café al hombro, sino que será dueño de su propia parcela. Eso es lo que se desprende del programa 'Modelos Innovadores Jóvenes Caficultores', que busca dar oportunidades a las nuevas generaciones de caficultores colombianos deteniendo el éxodo de campesinos jóvenes hacia pueblos y ciudades, con un novedoso instrumento que los convierte en propietarios de tierra. Es la idea de Gabriel Silva Luján, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, inspirador de esta especie de 'soqueo' del gremio, hombre que muestra un balance positivo del 2007.

CAMBIO: Fue un año de crecimiento récord y el país parecería encaminarse hacia un futuro promisorio. ¿Cuál fue su balance de ese año? 

GABRIEL SILVA LUJÁN: Sin duda el 2007 fue un buen año para el país y para los cafeteros. El año cerró con varias noticias positivas, entre las cuales cabe destacar la mejoría en los ingresos para los caficultores, la recuperación de la producción y las exportaciones, el mejoramiento de la calidad del grano y el buen nivel de precio externo e interno. La combinación de estos factores permitirá seguir avanzando con pie firme en la recuperación económica y social de las más de 500.000 familias cafeteras.

Han pasado ya casi seis meses de este año 2008. ¿Cuál es su balance hasta la fecha?

El balance hasta el momento es muy positivo, porque pese a los efectos devastadores que sobre el sector ha tenido la apreciación del peso, el gremio no se ha quedado quieto y sigue trabajando para ser más productivo y eficiente. Este año arrancamos el más ambicioso programa de renovación cafetera que permitirá salvar económicamente a más de 300.000 familias productoras, ayudándoles a renovar sus cafetales envejecidos y así multiplicarles por cinco sus ingresos. Otro de los frentes en el que estamos trabajando para garantizar la 'sostenibilidad' del sector es en el relevo generacional a través del Programa Modelos Innovadores Jóvenes Caficultores. Este programa busca dar oportunidades a las nuevas generaciones de caficultores colombianos, frenando  el éxodo de campesinos jóvenes hacia pueblos y ciudades con un novedoso instrumento que los convierte en propietarios de tierra. Ya se han entregado tres proyectos: uno a finales de abril en Pinchote (Santander), uno en Salgar (Antioquia) y otro en Fresno (Tolima). Estos proyectos suman casi 500 hectáreas entregadas a jóvenes caficultores. Actualmente se encuentra analizando terrenos productivos en los departamentos de Magdalena, Risaralda, Quindío y Norte de Santander. Es decir, el café y los cafeteros tienen más futuro que pasado.

Parece un hecho que el Tratado de Libre Comercio, TLC, con Estados Unidos estará por un buen tiempo congelado. ¿La Federación ha diseñado una estrategia para enfrentar esta situación?

El café de Colombia no tiene en la actualidad restricciones de acceso ni aranceles para el mercado de Estados Unidos, por lo que la demora en la ratificación del tratado no afecta nuestra actividad en el corto plazo, aun cuando por el bien del país y las actividades agropecuarias complementarias en las zonas cafeteras esperamos que sea prontamente 'descongelada'.

¿Qué va a hacer para exportar más café?

Con el fin de capturar mayores ingresos para los cafeteros, la Federación viene implementando un programa que busca escalar en la cadena de valor del café. Para concretar tal fin, la institución está trabajando en varios programas, como el de la ampliación de su planta de café liofilizado, Buencafé Liofilizado de Colombia, que servirá de punta de lanza para conquistar nuevos mercados para el café de Colombia. Allí se invirtieron 35 millones de dólares para la transformación industrial del café. Adicionalmente, a través de Procafecol, la holding de valor agregado de los cafeteros, se vienen desarrollando varios planes de expansión internacional, que incluyen la apertura de Tiendas Juan Valdez en diferentes países del mundo, de la misma manera se está ampliando el número de países donde se vende café tostado y molido marca Juan Valdez, tanto en almacenes de grandes superficies como en el segmento institucional. Actualmente, los productos Juan Valdez están presentes en Estados Unidos, México, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Nueva Zelanda, Perú, Argentina, España y Chile.
 
¿Cómo ha afectado al sector la revaluación del peso frente al dólar? ¿Qué estrategias implementará para esta situación?

Como lo he dicho en varias ocasiones, la revaluación es una plaga aún más devastadora que la roya o la broca. Entre 2003 y 2007, el sector cafetero perdió alrededor de 1,9 billones de pesos como consecuencia de la apreciación del peso. Sin embargo, los cafeteros no han estado con los brazos cruzados ante la nueva realidad cambiaria. Han sido pioneros en la utilización de coberturas, no solo para el precio de café en los mercados de futuros de Nueva York, sino también con la utilización de coberturas cambiarias para proteger los flujos financieros del Fondo Nacional del Café. A pesar de estos esfuerzos, la actual coyuntura está poniendo en riesgo la viabilidad de un sector crucial para el funcionamiento económico, social y político del país.

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