Michael Bublé
Crazy Love
Warner 2009
Desempolvar canciones que han sido interpretadas por diversos artistas durante los últimos 60 años y darles un toque de modernidad puede ser un gran desafío. Ese fue el reto para el canadiense Michael Bublé con su nuevo disco Crazy love, quien tras dos años sin presentar material 'nuevo', regresa con un disco inquietante, ecléctico, innovador, desilusionante en algunos casos, a pesar de revivir melodías ampliamente conocidas. Desde su disco debut de 2003, su arte se ha enfocado en reconstruir clásicos bajo la notable influencia de Dean Martin, Frank Sinatra y Tony Bennett. Cuando ha compuesto sus propias canciones le ha ido bien, pero confía más en el poder del cover, lastimosamente.
De las 13 canciones del disco, únicamente Hold on y Haven't met you yet son de su autoría bajo la producción de David Foster y cercanas a melodías pop de los sesenta que al swing de los cincuenta. Lo interesante de este proceso de grabación es que la banda tocó en vivo para recrear un ambiente nostálgico del cual la industria y los cantantes se están acostumbrando a vivir. Y en cuanto a los covers, vale la pena preguntarse si Bublé buscaba revivir un clásico o definitivamente recalcarnos la grandeza de la versión original. En el caso de la inmortal Crazy love de Van Morrison lo hace bien hasta que decide incluirle un estribillo beatle -Lovee, lovee, lovee-, que le reduce la fuerza inicial. En Heartache tonight de The Eagles, tal vez perdiendo el norte de mezclar jazz, soul, R&B y pop, sucumbe ante demasiada globalización musical, sin darle el toque country que, intuimos, era su intención.
Uno de los grandes retos para un cirujano de canciones es rescatar melodías familiares como Stardust, Georgia on my mind, o Cry me a river, darles un toque diferenciador que emocione y motive a la gente a comprar el disco, tal como lo hizo Joe Cocker en la versión mejorada de With a little help from my friends de The Beatles o The Byrds, con Mr. Tambourine man de Bob Dylan, ambas canciones que superaron a las originales. Si bien la fórmula le funcionó bien a Bublé en el álbum Call me irresponsible de 2007, queda la sensación de que podría apostar a su talento como compositor cuando los covers se perciben desgastados y poco arriesgados.
Por Jacobo Celnik
The Killers
Live from The Royal Albert Hall
Universal
Sin duda la mejor banda generación 2000. Su talento en estudio es indiscutible gracias a trabajos como Hot Fuss (2002) o Day & Age (2008) y una buena manera de corroborarlo es verlos en vivo. Esta selección grabada en el Royal Albert Hall de Londres durante dos noches, rescata lo mejor de sus tres trabajos en estudio como Bones, Human o Somebody Told Me, donde la fuerza vocal de Brandon Flowers y la armonía de sus composiciones nos hace recordar el mejor nivel de Depeche Mode, U2 o New Order, sus principales influencias musicales. Viene en CD + DVD.
Leonard Cohen
Live in London
Sony Music
Este concierto marcó el regreso de Cohen a los escenarios tras 15 años de ausencia. Fueron 29 presentaciones en Europa y Estados Unidos, vendidos en su totalidad, que demuestran la grandeza poética del cantante canadiense, a quien la voz, con el tiempo, le suena mejor. Dance me to the end of love, The Future, Everybody Knows, Hallelujah y I'm Your Man se destacan en el repertorio de 26 canciones seleccionadas por el poeta canadiense y quien, junto a una banda madura, moderna y unas coristas de lujo, hace de este show el mejor documento en video de toda su carrera. Perfecto para celebrar sus 75 años de vida.