El reencauche de la sátira

(Página 2 de 2)

Y es que la sátira de este corte en Colombia parecía haber entrado en un periodo de silencio desde la muerte de Jaime Garzón en 1999. "El problema no fue ese asesinato, sino que el país se volvió de ultra derecha", asegura el comunicador social Karl Troller, quien advierte que hubo una marcada inclinación hacia las telenovelas y el "el rating terminó matando el humor político".

El periodista y presentador de televisión Jorge Alfredo Vargas, director del Noticiero NPI, también cree que la muerte de Jaime Garzón fue un gran golpe para este género, pero afirma que a lo largo de la última década han seguido apareciendo propuestas. Según él, lo que ocurre es que aún no ha aparecido un genio que siga el camino del humorista asesinado. Adicionalmente, comparte la opinión de que el tema de la alta audiencia es fundamental: "Los programas en televisión son costosos, y cuando no generan el rating esperado, sencillamente tienen que salir del aire".

En efecto, el auge de los realities y las telenovelas ha hecho mella en programas del corte de Cuak el noticiario (emitido entre 1995 y 1997) o La banda francotiradores (1999-2008). "La televisión va por moda y ahora le está yendo bien con los traquetos", dice César Betancur, libretista del Noticiero NPI. En el mismo sentido, el grupo de Parodiario señala que es innegable que ha habido un paréntesis en el humor político en Colombia. "Primero acabaron con la gente que tenía peso en la gente; luego bajaron lo que sobrevivía a horarios absurdos, y por último terminaron sacándolos del aire -asegura Santiago Rivas-. Esto no solo pasó en Colombia; Berlusconi también lo hizo".

Lo alentador, sin embargo, es ver que en estos tiempos de enfrentamientos políticos internos y pullas constantes en el vecindario latinoamericano, un grupo de comunicadores se ha hecho a la tarea de invitar a la gente a reflexionar por medio del humor. La eterna excusa de que 'no hay espacio' parece conjurada gracias a Internet, mientras que la televisión privada luce dispuesta a reabrir las puertas.

Así, El pequeño tirano y el Noticiero NPI con los reencauchados lograrán reforzar la labor persistente que vienen haciendo La luciérnaga en la radio y 'Tola y Maruja' en los periódicos y la televisión. Porque, como expresa Karl Troller, esa capacidad de reírse de los problemas propios es "símbolo de un país sano".

Página 2 de 2 « Anterior 12
Publicidad