Relanzar un disco de 1974 a finales de 2009 parecería una tarea descabellada. En el caso de King Crimson, no lo es y su líder, Robert Fripp tiene varias razones de peso para hacerlo. La banda se encontraba en su punto más alto cuando el violinista David Cross, pieza fundamental del Crimson modelo 73, los abandona. John Wetton y Bill Bruford pasaban a conformar un trío a merced de un 'tirano' -Fripp- que una mañana de septiembre de ese año, sin razón alguna, decide acabar la banda.
Con el paso de los años los grandes exponentes del rock de los setenta han procurado brindarle a sus seguidores nuevos ingredientes en su infinita razón de ser. Led Zeppelin, Yes, Pink Floyd, Black Sabbath, por citar unos casos, han desempolvado material visual atractivo de aquellos años de gloria. ¿Y King Crimson? Una pelea con su antigua casa disquera, EG Records, llevó a Robert Fripp a replantear qué hacer con sus archivos visuales y sonoros. Pasaba el tiempo y los avances en formatos presagiaban que en algún momento el neurótico guitarrista nos iba a dar en la vena del gusto. La fecha ideal: el 30 aniversario. Pero no pasó nada interesante, salvo unas ediciones remasterizadas de sus primeros siete trabajos entre 1969 y 1974.
2009 es el año de los milagros con King Crimson. La edición conmemorativa de Red en formato CD+DVD, es una joya que hay que tener. No solo por el talento de las mezclas de Steven Wilson de Porcupine Tree y las mejores opciones de sonido que van desde DTS 5.1, PCM Surround 5.1 y PCM Stereo 2.0, que permiten redescubrir la grandeza de este trabajo, sino porque por fin se lanzan oficialmente fragmentos visuales de esa edad de oro. Starless, Larks Tongues in Aspic II, Lament y Night Watch conforman un privilegiado set de canciones grabadas en marzo de 1974 durante un show en la televisión francesa. Incluye además la alucinante versión instrumental de Fallen Angel y un completo librillo donde Fripp, con su inconfundible y flemático estilo, nos recuerda que entre 1969 y 1974 no recibió una sola libra esterlina por concepto de regalías de su arte, además de unas predicciones poco alentadoras para el negocio de la música. Mientras estas profecías se materializan, sus arcas se llenarán ante la inclemencia del mercadeo musical, bien planificado.
Por Jacobo Celnik
King Crimson
Red
Iner Knot 2009