El cine da un salto al futuro de la animación

Gracias a la tecnología, Jim Carrey interpreta seis personajes en esta adaptación de Dickens.

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Un copo de nieve cae sobre la Londres victoriana y se posa sobre la nariz alargada de un viejo encorvado de expresión fastidiada. Bajo la luz de las farolas, es posible apreciar cada arruga y cada poro; el agrio gesto de Ebenezer Scrooge, el avaro protagonista de Un cuento de Navidad, de Charles Dickens, queda plasmado en perfecto detalle: de la dentadura torcida al brillo apagado de los ojos.

Detrás de esa mueca de desprecio está el genio de Jim Carrey, la dirección de Robert Zemeckis y la maestría de los ingenieros de Image Movers Digital, un estudio de Disney que ha llevado la tecnología del performance capture (captura de actuación) un paso hacia el futuro para producir Los fantasmas de Scrooge. La cinta, una nueva aproximación de Hollywood al relato clásico de Dickens, se basa en actuaciones reales por parte de los actores, que visten trajes especiales. Las interpretaciones son captadas por sensores y luego 'traducidas' por poderosas computadoras para crear modelos tridimensionales de los personajes.

Jim Carrey, que interpreta seis personajes en la cinta, relató su experiencia durante el rodaje: "Ciertos aspectos de la tecnología facilitan las cosas, pero traen nuevos desafíos. Tienes que crear los escenarios, el vestuario y la iluminación en tu mente. Tienes puesto este traje negro, lleno de puntos, y te ponen sensores en la cabeza que se chocan con los de los demás actores cuando te acercas. Gary Oldman, que hace de Cratchit, me dijo una vez: 'Hombre, siempre quise trabajar contigo, pero nunca imaginé que sería así' ".

El performance capture es la evolución de la tecnología del motion capture (captura de movimiento), una técnica originalmente desarrollada para aplicaciones militares, clínicas y deportivas. Aunque adoptada por la industria del entretenimiento, su uso se había visto limitado a personajes específicos como Gollum, en El señor de los anillos, o Davy Jones, en la saga de Piratas del Caribe. Pero la apuesta de Image Movers Digital va mucho más allá. En el 2004, la compañía presentó El expreso polar, protagonizada por Tom Hanks. La cinta entró al Libro Guinness de Récords como la primera película de largometraje producida enteramente mediante un sistema de captura digital.

A El expreso polar le seguirían Monster house (2006) y Beowulf (2007). Los fantasmas de Scrooge es la cuarta cinta del estudio producida enteramente con esta tecnología, en la que la fórmula llega a nuevos niveles de realismo. Los escenarios, los efectos de iluminación y, en general, el ambiente de la película logran por momentos que el espectador olvide que está viendo imágenes generadas por computador.

Zemeckis, que se confiesa enamorado con esta forma de producir cine, dice que quiso mostrar cómo la más avanzada tecnología podía emplearse para contar la historia de Scrooge en una forma verdaderamente fiel a la que Dickens imaginó.

¿El futuro del cine?

Los fantasmas de Scrooge es la primera película de Disney realizada mediante performance capture, pero el estudio también usó la técnica junto a imágenes reales para la adaptación de Tim Burton de Alicia en el país de las maravillas. Directores como James Cameron y Steven Spielberg han vuelto a mirar hacia esta tecnología.

Spielberg la está usando en Tintín, y Cameron promete llevarla a nuevos límites en Avatar. Las posibilidades del recurso son, aseguran los realizadores, casi infinitas. Zemeckis (Volver al futuro, Forrest Gump) dice que, como director, es 'liberador' trabajar con este sistema porque le deja concentrarse en las actuaciones de los actores. Como la interpretación se captura con sensores en lugar de cámaras, el realizador puede cambiar ángulos, luces, planos y hasta rasgos faciales o elementos del vestuario en cualquier punto del proceso.

Cameron ha llegado, incluso, más allá. En declaraciones sobre el rodaje de Avatar, el director confesó que llegó a cambiar una línea de uno de sus actores para mejorarla. "Cambiamos la frase y él volvió a grabarla. No hubo que volver a capturar su actuación. Básicamente estábamos creando nuevas palabras y además un nuevo rostro".

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