Obertura
Desde su aparición en el siglo XVI en Italia, la ópera se convirtió en un género musical que aglutinó a las demás artes en torno a una historia. Las primeras tuvieron como fuente de inspiración al antiguo teatro griego y a la literatura y mitología clásicas. Títulos de aquellos años como Dafne y Euridice, de Jacopo Peri, L'Orfeo, favola in musica, el Lamento d'Arianna e Il ritorno d'Ulisse in patria, de Claudio Monteverdi, dan fe de esto.
En su evolución, la ópera ha sido objeto de modificaciones y transformaciones, adaptándose a cada nueva temática o cultura. Óperas bufas, serias, tragicómicas, ballets y baladas son algunas de las variaciones que ha sufrido el género a lo largo de los años, pero siempre con la base de un libreto o texto acompañado por música, y alrededor del cual canto, actuación, escenografía, iluminación, coreografía y hasta efectos especiales aportan por igual. Aparte, y como otra de las vertientes de la ópera, se destacan la opereta en Francia y Austria y la zarzuela en España. Incluso en nuestros días la ópera sigue renovándose, tanto con nuevos montajes como con la adaptación de los clásicos a las nuevas posibilidades estéticas y artísticas.
Venga de donde venga y se exprese como se exprese, la ópera siempre será un reflejo de la condición humana, de sus instantes más luminosos y sus laberintos más profundos.
Aria
La Fundación Prolírica de Antioquia, encabezada por Luis Carlos Rico, Elisa Brex y Gisela Zivic, ha logrado en década y media realizar uno de los trabajos más admirables en el campo musical de nuestro país, dedicando sus esfuerzos a la difusión de la ópera y sus múltiples variantes en Medellín. Aquí, amor, empeño y profesionalismo se han unido para romper los modelos y estereotipos que han rondado desde hace tiempo el mundo de la ópera.
Cada año y en una continua búsqueda por la excelencia, Prolírica ha realizado más que respetables montajes de óperas como Aída, Rigoletto, Tosca, Carmen y El barbero de Sevilla; operetas como La viuda alegre y El murciélago; y zarzuelas como La verbena de la Paloma y Luisa Fernanda. Así, el mundo del canto lírico lentamente ha entrado en la sensibilidad del público antioqueño.
Y siguiendo la consigna de que "quien canta sus males espanta", Prolírica ha decidido acercar a los niños del barrio Caicedo al canto, a través de un programa de formación que, como otros desarrollados en América Latina, reivindica el poder formador y multiplicador del arte.
Recitativo
Para celebrar sus 15 años, Prolírica se embarcó en el montaje de dos óperas monumentales: Don Giovanni y La Traviata.
La primera es una ópera con libreto de Lorenzo Da Ponte y música de W.A. Mozart, estrenada en Praga en 1787, e inspirada en el mítico don Juan que Tirso de Molina recrea en El burlador de Sevilla. Don Giovanni o don Juan es un personaje infiel, seductor, libertino, blasfemo, valiente, hipócrita y con algo de penitente Príapo, quien se acompaña de su criado Leporello, siempre descontento pero a la vez presto a cumplir las demenciales órdenes de su amo.
En las presentaciones de los días 14, 20 y 21 de agosto en el Teatro Metropolitano, don Giovanni se desenvolvió con fluidez y sobriedad en un ambiente, tal vez, extremadamente formal, bajo la dirección escénica de Giampaolo Zennaro. Un vital don Giovanni, encarnado por el bajo-barítono turco Suat Arikan, inicia sus andanzas junto a un Leporello subyugante y sugestivo, en la voz del joven bajo colombiano Nelson Sierra. La primera afectada en esta travesía de seducción es donna Anna, personificada con fluidez por la soprano española Rosa Pérez Suárez. En su auxilio aparecen el Comendador, padre de donna Anna (interpretado con solidez por el tenor antioqueño Luis Fernando Tangarife), que es asesinado por don Giovanni en un 'duelo' y quien como espectro regresará del más allá para poner en cintura al seductor, y su prometido, don Ottavio, en la voz del talentoso tenor lírico colombiano Diver Higuita.
Cierran el cuadro una donna Elvira traicionada, burlada y cándida, en la voz de la expresiva soprano argentina Gisela Zivic; Zerlina, la joven campesina que caerá en la mira del seductor es protagonizada por la chispeante y grácil joven soprano colombiana Juliette Vargas, mientras que su novio, Masetto, es encarnado por el barítono colombiano Carlos Arango.
A este trabajo vocal se sumaron con consistencia el coro y la Orquesta Filarmónica de Antioquia, dirigida por Francisco Rettig.
Final
La temporada internacional de ópera en Medellín se completará los días 28 de agosto y 3 de septiembre con la presentación de La Traviata. Esta obra, inspirada en La dama de las camelias, de Alejandro Dumas hijo, con libreto de Francisco María Piave y música de Giuseppe Verdi, tendrá como director escénico al brasileño Walter Neiva, y como director musical al argentino Dante Ranieri. En ella, la soprano brasileña Kalinka Damiani y el tenor venezolano Robert Girón encarnarán el drama de Violeta Valery y Alfredo Germont, un par de clandestinos amantes.
Con esta temporada y sus demás proyectos, la Fundación Prolírica de Antioquia está haciendo de la ópera una empresa cultural vibrante; un ejemplo de sostenida evolución que, sin duda, hace de Medellín una ciudad en la que la ópera, realmente, vive.
Por Carlos A. Heredia Galindo,
crítico musical.