Las películas 'Monsters vs. Aliens', 'Up' y 'La Era de Hielo 3' demuestran, una vez más, que el cine animado vive una época dorada.
Nunca había ocurrido algo semejante: el pasado 13 de mayo, el Festival de Cannes fue inaugurado con una película animada. El hito fue marcado por Up, cinta del estudio Pixar, el mismo que 14 años atrás había marcado otro hito al presentar el primer largometraje de la historia del cine completamente generado por computador: Toy Story.
Que el festival francés, tan inclinado a complacer a los espectadores de ceño fruncido, se animara a concederle ese privilegio a una película "para niños" parecía una señal contundente de que el cine infantil había alcanzado un extraordinario grado de madurez. Días después, cuando la cinta comenzó a ser exhibida en las salas de cine del mundo, los comentarios favorables de la crítica ratificaron que las películas animadas, con Pixar a la vanguardia, estaban viviendo una época dorada.
Muestra de ello es que los otros estudios que han seguido la senda del cine completamente generado por computador también participan de la cosecha de 2009: Dreamworks (los creadores de Shrek) con Monstruos vs. Aliens, que estuvo en cartelera en abril, y Fox con La Era de Hielo 3, que será proyectada en Colombia a partir del 3 de julio.
Como ya es costumbre, las películas de estos estudios llenan de espectadores las salas de cine y de estrellas las reseñas de la crítica. Y no pocas veces también llenan la lista de nominados a los premios Óscar. El fenómeno es a todas luces el gran salto evolutivo del cine animado, que tras la era de Blancanieves, La cenicienta, Bambi, La sirenita y Aladdin, ha encontrado un campo fértil en las nuevas tecnologías de animación y en guiones que, sin olvidar a su público infantil, seducen a los adultos a punta de buen humor, guiños a los clásicos del cine y referencias a la cultura de masas.
Según el director y animador Andrés Barrientos, estas producciones atraen a los adultos porque "ofrecen varios niveles de interpretación". En efecto, la nueva generación de películas animadas se caracteriza por sus innumerables referencias a íconos de la cultura popular que solo los adultos entienden, así como por la creación de parodias que los conectan con su infancia. Por ejemplo, en Toy story 2, cuando el falso Buzz está a punto de ser derrotado por Zurg, el primero dice: "Tú mataste a mi padre". Y el otro responde: "No, yo soy tu padre". La escena es una clara referencia al famoso diálogo entre Luke Skywalker y Darth Vader en el episodio V de Star Wars.
Dreamworks recurre a la misma estrategia en Shrek. Cuando la princesa Fiona pelea contra Monsieur Hood, ella salta y queda suspendida en el aire mientras la cámara gira, imitando el popular movimiento de la película Matrix. Según Barrientos, este tipo de tácticas tienen la intención explícita de entretener a los grandes. "Aunque tal vez los niños no lo entiendan inmediatamente, se ríen porque les parece gracioso y seguramente después lo entenderán. Funciona por ambas partes".
Por su parte, el director y animador Diego Guerra cree que estas películas son innovadoras en la medida que "son menos ingenuas que las de Disney de hace 20 o 30 años porque tienen humor negro, como el que vemos en Los Simpsons, que a pesar de todo sigue siendo apto para toda la familia".
Reír y llorar
El éxito también viene por cuenta de los guiones. Las historias a menudo son catalogadas como inteligentes pero, sobre todo, como honestas y reales. "No se quedan en puras consideraciones comerciales, sino que nos dejan una moraleja y nos hacen reír y llorar al mismo tiempo -asegura Diego Guerra-. Son historias muy humanas con las que el público se identifica".
Por su parte, Barrientos cree que estos guiones van más allá porque muestran aspectos de la realidad tal y como es. Además, los personajes son creados con tal coherencia que terminan siendo muy verosímiles. "Estas películas abandonan los clichés caricaturescos y optan por mostrar reacciones, situaciones y sentimientos reales -dice Barrientos-. Los personajes sienten, tienen problemas y pueden ser malos o buenos dependiendo de la situación".
Otro innegable mérito de estas producciones es el diseño de imágenes de alta factura estética, resultado de la gran libertad de creación y de la posibilidad de aprovechar un elevado nivel de descripción. Uno de los grandes retos de Toy Story 2 fue, por ejemplo, dibujar el polvo. "Tuvimos que hacer demasiadas pruebas difíciles y costosas para poder darle textura y transparencia, pero al final nos salió una diminuta partícula que la computadora esparció por todos los sólidos seleccionados, aplicando un efecto de realismo muy innovador", señaló el director John Lasseter. Del mismo modo, dibujar el voluminoso y sedoso pelo de Ellie, la mamut de la Era de Hielo 2, implicó nada menos que crear un software.
Según Ana María Caro, realizadora de animación, los creadores de estas películas son expertos en construir mundos complejos, asombrosos, ricos y detallados. "La dirección de arte es impecable, la fotografía es hermosa -dice la realizadora-. Es como si lograran poner la cámara donde es imposible hacerlo". De hecho, gracias a estas animaciones los productores han creado personajes que tal vez actores de carne y hueso jamás habrían podido encarnar. Por eso marcan una nueva era.
Pioneros exitosos
En 1979 nació Graphics Group, una empresa de computación bajo la supervisión de Lucasfilm. En 1986 fue comprada por el fundador de Apple, Steve Jobs, quien le puso por nombre Pixar. En 1988 la compañía obtuvo el primer premio de la Academia otorgado a un corto elaborado por computador: Tin Toy. En 1995 fue la primera en arriesgarse a producir un largometraje en tres dimensiones: Toy Story. En 2006, Disney compró a Pixar junto a su genio creativo, el reconocido animador Jhon Lassater. Desde entonces el éxito ha sido arrollador: todas sus películas han estado en el primer lugar de taquilla a nivel mundial y las últimas cuatro ganaron Óscar.
Cuadro a cuadro
1995
Toy Story. Disney-Pixar. Dir: John Lasseter. Primer largometraje totalmente generado por computador. Nominada a tres Óscar.
1998
Bichos: Una aventura en miniatura. Disney-Pixar. Dir: John Lasseter. Nominada a un Óscar por su banda sonora.
1999
Toy Story 2. Disney-Pixar. Dir: John Lasseter. Nominada a un Óscar.
2001
Shrek. Dreamworks. Dir: Andrew Adamson y Vicky Jenson. Óscar a 'Mejor película de animación'.
2001
Monsters Inc. Disney-Pixar. Dir: Peter Docter, David Silverman y Lee Unkrich. Nominada a cuatro Óscar. Ganó uno por 'Mejor canción original'.
2002
La Era de Hielo. Blue Sky Studios-20th Century Fox. Dir: Chris Wedge y Carlos Saldanha. Nominada a un Óscar.
2003
Buscando a Nemo. Disney-Pixar. Dir: Andrew Stanton y Lee Unkrich. Ganó un Óscar.
2004
Shrek 2. Dreamworks. Dir: Andrew Adamson, Kelly Asbury y Conrad Vernon. Nominada a dos Óscar y un Globo de Oro.
2004
Los Increíbles. Disney-Pixar. Dir: Brad Bird. Ganadora de dos premios Óscar.
2006
Cars. Disney-Pixar. Dir: John Lasseter y Joe Ranft. Nominada a dos Óscar y ganadora del Globo de Oro en la categoría 'Mejor película animada'.
2006
La Era de Hielo 2. Blue Sky Studios-20th Century Fox. Dir: Carlos Saldanha. La creación del voluminoso y sedoso pelo de Ellie (la mamut) implicó crear un nuevo software.
2007
Shrek Tercero. Dream-works. Dir: Chris Miller y Raman Hui. Fue la más costosa de la trilogía de este personaje.
2008
WALL-E. Disney-Pixar. Dir: Andrew Stanton. Fue la mejor película animada en los premios Óscar, donde estuvo nominada en seis categorías.
2009
Up. Disney-Pixar. Dir: Pete Docter y Bob Peterson. Primera película de animación que abre un festival de Cannes.