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Entre el 27 y el 29 de junio, el mismo fin de semana que se celebrará la decimaquinta versión de Rock al Parque en Bogotá, se llevará a cabo el festival Vive Latino en Ciudad de México, que reúne a las bandas más importantes y promisorias de América Latina. La diferencia más notoria de los dos eventos es que el colombiano es gratuito y más antiguo. Lo que tienen en común es que las bandas mexicanas son las protagonistas en las dos ciudades.
De las 468 agrupaciones invitadas desde 1995 al festival colombiano, 343 han sido colombianas y 125 extranjeras. Entre estas, 26 han sido mexicanas, como las renombradas Café Tacuba, La Maldita Vecindad, Julieta Venegas, Jaguares, Ely Guerra, Molotov, Kinky y Plastilina Mosh. De hecho las últimas cuatro estarán repitiendo entre las 70 bandas convocadas este año a tocar en el Simón Bolívar.
Los seguidores del festival no dudan que la presencia mexicana -y en general, extranjera- a lo largo de esta década y media ha contribuido al prestigio que hoy tiene el evento, pero por otra parte algunas bandas, críticos y aficionados locales se quejan porque su excesivo protagonismo ha propiciado un trato de segundones a los artistas locales y, de alguna manera, ha traicionado la intención original de dar notoriedad a los movimientos nacionales.
De atrás para adelante
Rock al Parque nació justamente para darle mayor alcance al movimiento roquero colombiano, que a finales de los ochenta, alentado por algunos bares nocturnos de Bogotá, crecía de manera clandestina. La tendencia empezó a congregar cantidades cada vez mayores de jóvenes ansiosos por espacios para compartir su gusto por el género. En 1992 los seguidores empezaron a reunirse masivamente en los 'Encuentros de música juvenil' en el Planetario Distrital, donde se hizo evidente la necesidad de un evento más grande y poderoso.
En ese momento, Mario Duarte, cantante del grupo La Derecha, tuvo la idea de crear un festival de rock gratuito para Bogotá, al mejor estilo de los grandes encuentros musicales internacionales. En asocio con el representante musical Julio Correal y la subdirectora de fomento del Instituto Distrital de Cultura, Berta Quintero, empezó a planearse Rock al Parque, festival gratuito al aire libre que hoy día es considerado el más importante en su género en Latinoamérica.
Según Daniel Casas, organizador del evento, la proeza del festival desde el principio ha sido visualizar el rock y acercarlo más a la gente. El evento ha favorecido a bandas que tal vez nunca hubieran tenido la oportunidad de mostrar su talento y presentarse ante un público masivo, lo que ha ampliado significativamente la escena del rock en Colombia. "El género se volvió un lenguaje cotidiano, más familiar para un público que estaba muy acostumbrado a los sonidos tropicales -dice Casas-. Es un espacio de fogueo y aprendizaje que ha mejorado los estándares de espectáculos en vivo. La industria de los conciertos en Colombia ha crecido significativamente gracias al festival".
Andrés Ospina, curador de la exposición fotográfica Rock al parque, 15 años de extrema convivencia, dice que el movimiento del rock colombiano ha crecido debido a que una gran cantidad de bandas se ha formado con el único fin de participar en el festival, y muchas de ellas han empezado a hacerse profesionales. Para la mayoría, esta es su primera gran oportunidad de estar presentes en un evento de semejante magnitud, compartiendo escenario con figuras de relevancia mundial e intercambiando conceptos e ideas en torno a producción, comercialización y promoción musical. "Ellos aprenden que ser músico involucra muchos saberes extra musicales -asegura Ospina-. Y lo mejor es que los empresarios escépticos han visto que trabajar por el rock en el país puede ser una empresa lucrativa y sostenible".
De segunda mesa
Desde otra orilla, sin embargo, la visión no es tan halagadora. Según el periodista Eduardo Arias -una de las plumas más autorizadas del rock nacional-, un problema evidente del festival es que los medios de comunicación suelen centrar su atención en las bandas extranjeras en detrimento de las locales. "La noticia es si viene o no Julieta Venegas o Molotov -dice el experto-. El énfasis mediático ha hecho que el éxito del evento se mida según los artistas internacionales que se van a presentar".