El 'rock' progresivo cumple 40 años de vida

Waters, Mason, Gilmour y Wright, los jóvenes de Pink Floyd, con su música le dieron estatus a eso que llamaron 'rock progresivo'.

(Página 1 de 2)

El rock progresivo cumple 40 años de vida. Su historia es larga, prolífica e incomprendida. Su proceso de consolidación refleja la capacidad artística de una generación de músicos dispuestos a romper moldes establecidos desde los años de masificación del Rock N' Roll. Es un género que abrió el espacio para mostrar talentos individuales, en algunos casos formados bajo los parámetros más estrictos de la música de conservatorio y con la plena capacidad de funcionar como organización en perfecta armonía.

Para hablar de rock progresivo hay que entender la evolución de la música popular. A principio de los sesenta, bandas inglesas como The Beatles, The Animals, The Kinks, Rolling Stones, entre otras, dominaban las listas en ambos lados del Atlántico. Pero, es un norteamericano, Bob Dylan, quien abrió puertas desconocidas para el género con la canción Like a Rolling Stone (1965). El impacto radicó en su estructura melódica, duración y letra, cambio que llevó a las bandas populares a explorar otros horizontes.

The Beatles fue el primer grupo en entender perfectamente el mensaje de Dylan y el cambio se refleja en Revolver (1966) y Sgt. Pepper¿s (1967). Pero a la nueva onda musical le faltaba el paso definitivo para la diferenciación y este se da con la consolidación de Jimi Hendrix y Cream. La música es más cercana a las vanguardias artísticas del principios del siglo XX, el espíritu libre fluye, los sonidos son atrevidos, menos comerciales y el rock en escena se percibe como un arte.  Eran los primeros días del año 67 y el mundo se preparaba para una explosión artística sin precedentes.

La psicodelia avanzada de Pink Floyd en su disco debut, Piper at the gates of dawn. La hermosa unión de la música clásica con el rock en la canción Whiter shade of pale, de Procol Harum, inspirada en Bach; los arreglos sinfónicos del álbum Days of future passed de the moody blues; la escena de Canterbury con Soft machine explorando la unión del folk con el jazz; y el uso de los teclados como instrumento principal en el primer trabajo de The Nice,  The thoughts of emerlist Davjack, abrieron el camino para el nacimiento de un nuevo concepto.

Art rock, psicodelia, rock sinfónico, jazz rock, eran algunos de los términos usados para describir a esa nueva corriente de bandas. "Básicamente usamos lo que pasaba y estaba de moda en el momento como jazz, soul, y sonidos clásicos. Los juntábamos para convertirlos en una gran pieza de música. En ese momento había mucho inveteres en la música underground, la cual consistía en unir los elementos mencionados anteriormente en torno al rock. En otras ocasiones tomábamos obras de maestros como Leonard Bernstein y le dábamos una interpretación cercana a lo que nos gustaba tocar, era un popurrí novedoso y alucinante", comenta para CAMBIO Keith Emerson, teclista, fundador de Emerson Lake and Palmer en 1970 y uno de los principales referentes de la corriente progresiva inglesa.

Nacimiento progresivo

In the court of the Crimson King de la agrupación inglesa King Crimson es el disco (bajo consenso unánime de la crítica especializada) que bautiza al rock progresivo. Lanzado a mediados de abril de 1969 bajo el sello Island, fue una de las propuestas más atrevidas e innovadoras en la historia de la música. Era un disco conceptual, con relatos épicos, llenos de referencias de la música contemporánea europea y la literatura. Un grupo talentoso de músicos le dio forma a un disco que 'explotó' la mente de más de uno, como lo comentó Pete Townshend en el documental 7 ages of rock. Liderada por el guitarrista Robert Fripp y la voz impactante del bajista Greg Lake, King Crimson desarrolló un estilo de jazz libre improvisado con arreglos de música clásica, folk y el uso de instrumentos como la flauta traversa, vibráfonos  y el mellotrón.

La moda cambió, el arte de las carátulas de los Lp tenía mayores enfoques artísticos y había una actitud casi que teatral en el escenario para representar piezas que duraban entre 10 y 20 minutos. Las composiciones giraban en torno a conceptos y los sonidos eran tan experimentales y no comerciales que aparecieron sellos especializados con el fin de segmentar la búsqueda y promoción de nuevos talentos, tal como pasó con Harvest, Vértigo, Decca, Polydor, Virgin y Charisma.

Bill Bruford, quien hizo parte de Yes y King Crimson, recordó para CAMBIO la grandeza de esos años: "Fueron años de piezas majestuosas como Fragile y Close to the edge (1972) con Yes, aunque siempre me llamó la atención Crimson, más importante y reconocida que Yes, en mi opinión. Cuando finalmente Robert Fripp me llamó, mi enfoque profesional cambió. Su arte era más oscuro, instrumental y me permitía desarrollar mejor mis habilidades como baterista y compositor. El disco Larks toungues in aspic (1974) es un gran ejemplo de ello".

Página 1 de 2 12Siguiente »