Kate Winslet y Leonardo DiCaprio protagonizan Solo un Sueño

Los Wheeler son una pareja inteligente, joven y bella, a los ojos de los demás. Pero Frank (Leonardo DiCaprio) ya tiene 30 años y es probable que no tenga tanto talento como esperaba, y April (Kate Winslet), aunque lo ama, no es del todo feliz. La vida transcurre siempre igual en la casa de los suburbios en Revolutionary Road, en la fábrica Knox, en las estaciones de tren que vomitan trabajadores apenas diferentes unos de otros. Son los años cincuenta. Los chicos que lucharon en la guerra tienen ahora buenas y hermosas esposas, que los esperan limpias y hacendosas como ángeles del hogar. ¡Se las merecían! Un día, April decide que sus vidas pueden cambiar si se instalan en París donde ella trabajará en alguna oficina del gobierno mientras él se encuentra a sí mismo.

El argumento de Solo un sueño es tomado de una novela prácticamente olvidada del escritor Richard Yates. La adaptación que dirige Sam Mendes (Belleza americana, Camino a la perdición, Jarhead) corrige las ideas que buena parte del cine y la televisión de los cincuenta divulgó sobre el sueño americano. Estados Unidos no era un tranquilo paraíso de la libertad sino una sociedad rígida y jerarquizada donde moverse un paso más allá de las normas podía significar el ostracismo social.

Muy pocas películas, y entre ellas los melodramas de Douglas Sirk, fueron capaces de expresar en su momento esa enfermedad de los sentimientos, ese vacío desesperanzado que pocos querían ver y que en el filme de Mendes se le revela a la pareja protagonista a través de un enajenado mental. Solo un sueño es un homenaje a la estética de sangre, lágrimas, violencia, odio, muerte  y amor que practicaba Sirk, para quien la filosofía de un director se expresa en los encuadres y la iluminación. Como Lejos del cielo, de Todd Haynes, o el episodio protagonizado por Julianne Moore en Las horas, el filme de Mendes nos hace entender el infierno que se puede esconder detrás de un apacible jardín.

Por Pedro Adrián Zuluaga

SOLO UN SUEÑO (REVOLUTIONARY ROAD)
Dir: Sam Mendes.
Con: Leonardo DiCaprio, Kate Winslet.
Estados Unidos, 2008, 119 min.

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