¿Libertad de expresión?

 A finales del año 2006, el músico canadiense Neil Young lanzó Living with War, una de las tantas manifestaciones artísticas en contra de la guerra en Irak y el presidente Bush. Así como en los años de Buffalo Springfield la canción For What is Worth era coreada por millones de pacifistas que encontraban en esta banda la extensión de sus pensamientos en contra de la Guerra de Vietnam, hoy Young tiene menos pelos en la lengua y más carácter para manifestar sus posiciones políticas.

Con lo que no contaba el célebre guitarrista era que su casa disquera en Estados Unidos no tenía la personalidad suficiente para lanzar un disco con mensajes tan fuertes y contestatarios. El producto fue vetado en algunos lugares. Young se percata de esta pequeña situación y acude a la fórmula que se impuso en 2007, reuniones de viejos amigos. Tuvo que hacer tres llamadas. Al otro lado del teléfono, David Crosby, Graham Nash y Stephen Stills respondían ansiosos su requerimiento. Se arman de valor, dejan viejas riñas y se van de gira. El resultado: Déjà Vu Live, un disco en vivo que presenta nuevos trabajos y revive canciones que llegaron al número 1, de los cuatro músicos más importantes que haya dado el folk norteamericano.

Los temas desconocidos como Let¿'s Impeach the President, Military Madness, Looking For a Leader y Shock and awe hablan por sí mismos y le disparan al gobierno de Bush. Al disco se le ha criticado que es Neil Young con su banda de apoyo, pero es una excusa para volver a oír a una de las instituciones más importantes en la historia de la música. Si bien los que gustamos de Crosby, Stills, Nash and Young esperábamos canciones como Carry On, Helpless o Woodstock, nos dejan en nuestra memoria un par de joyas de aquellos años de grandeza cuando la libertad de expresión se aplicaba per se y sin letra menuda.

Por Jacobo Celnik

DÉJÀ VU LIVE
CSNY
Warner, 2008

Anuncios Google

Publicidad