Director de teatro Omar Porras vuelve a Colombia

OMAR PORRAS fue mensajero. Y fue peleón. Fue muchas cosas y trabajó en muchas cosas que no quería. Por eso se tuvo que ir: en Colombia estaba condenado. Un buen día llegó a Ginebra, Suiza, y encontró la calma, encontró su destino. "Venía de vivir 27 horas al día, durante seis años, en París: rumbeaba, escribía, pintaba, me enamoraba todos los días... Ginebra me dio serenidad", dice Porras, quien -a pesar de la fama que tiene el país de los más famosos relojeros- no se aburre un solo día gracias a su trabajo, a su pasión, a su Teatro Malandro.

Al preguntarle por los momentos sublimes de su carrera, sin demoras menciona dos: Cuando recibió la invitación oficial de la Comédie Française ("Era como entrar a la logia") y la noche en la que, luego de 19 años de haberse ido del país, se presentó en Bogotá, frente a un público que se rindió a sus pies. Omar Porras está de nuevo en Bogotá, donde el público, seguramente, estará una vez a sus pies.

El señor Puntila y su criado Matti, obra del dramaturgo alemán Bertolt Brecht, se presenta en el Teatro Colón de Bogotá, durante los últimos días del XI Festival Iberoamericano de Teatro. En los ojos de Teatro Malandro, la historia del cambiante maestro Puntila y Matti, su fiel conductor, es una gran fiesta barroca, con colores, máscaras, crítica social y burla, con todos los ingredientes que Porras le sabe poner a sus montajes. Una gran farsa, en el sentido teatral de la palabra, por supuesto.

EL SEÑOR PUNTILA Y SU CRIADO MATTI
Teatro Cristóbal Colón / 20 al 24 de marzo
Precios de 10.000 a 120.000 pesos 

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