Conflicto Israel-Palestina llegó a Monopolio

HASBRO INC., LA FIRMA dueña de Monopolio, emprendió una cruzada para escoger por votación popular las ciudades del mundo que podrían figurar en una versión global del juego. Un ejercicio que parecería intrascendente pero no para el juego de mesa que ha sobrevivido a la fuerte competencia de los videos juegos de la era cibernética.

Jerusalén, Israel, figuraba en la lista de ciudades sobre las cuales la gente debía votar por medio de Internet. Pero más se demoró Hasbro en publicar las 68 ciudades nominadas, que las quejas en llegar. Un grupo pro Palestina, fanático del juego, hizo eliminar a Israel del portal de Internet. La consecuencia es que sólo quedaron 67 capitales con sus países respectivos -entre ellas Bogotá, Colombia- y una ciudad sin dueño: Jerusalén.

Como era de esperarse, el turno de las protestas fue para los defensores de Israel. David Saranga, cónsul israelí en Nueva York, dijo que había recibido muchas llamadas de paisanos furiosos, quejas que también expresaron por Internet, lo que llevó a la compañía a ofrecer disculpas por haber promovido, sin querer, un debate político y simplemente eliminó los países. Así, todos contentos. El resultado final de la convocatoria, que llegó a cinco millones y que terminó hace poco, es un misterio. El nuevo tablero sale a la venta en septiembre.

El episodio es solo una muestra más de la popularidad de Monopolio, un juego que tiene 75 años de vida y que han jugado 750 millones de personas en 103 países y en 37 idiomas, sin contar versiones piratas. Un juego al que la política no sólo lo ha tocado en el caso Israel-Palestina. Durante la II Guerra Mundial y con la complicidad de los fabricantes, fueron escondidos mapas de escape, coordenadas y dinero de verdad en tableros de Monopolio, que luego eran entregados por la Cruz Roja Internacional en los campos de prisioneros en Alemania. Y Fidel Castro, cuando llegó al poder, ordenó la destrucción de todos los juegos que existían en Cuba. 

Datos curiosos

El éxito del Monopolio es tal, que un reconocido director de cine, Ridley Scott -el mismo de Blade Runner y Black Hawk Down- se inspiró en él para realizar un thriller cómico, según le contó al L.A. Times. Por ahora son rumores y aunque el proyecto no deja de ser extraño, ya se barajan los nombres de Scarlett Johannson y Kirsten Dunst.

Pero hay más datos curiosos, éstos sí confirmados: hace 30 años, la exclusiva tienda por departamentos Neiman Marcus sacó a la venta una versión hecha en chocolate que vendió en 600 dólares, y Nasa encargó una edición especial para que sus astronautas jugaran en el espacio. Además, fue el pasatiempo favorito de la tripulación del submarino estadounidense Seawolf, y F.A.O. Schwarz, el emblemático almacén de juguetes de Nueva York, vendió un juego en cuero y terciopelo por 100.000 dólares.

La partida de Monopolio más larga de la historia, según los récords Guinness, duró 1.680 horas, es decir, 70 días. Y países como Australia, China, República Checa, Dinamarca, Egipto, Finlandia, Hong Kong, Indonesia, Irán, Israel, Paquistán, Perú, Polonia, Turquía y Panamá tienen sus versiones propias, lo mismo que Elvis Presley, Coca-Cola y Shrek. 

¿Cuál es el encanto? Quizás la posibilidad de invertir, de tomar riesgos y hacerse rico en un par de horas. Tal vez la posibilidad de construir hoteles, de comprar una estación de tren o de ver a un tío insoportable en la cárcel y quebrado. En el fondo, la emoción que produce competir. En el futuro, podría ser ver a Bogotá en un tablero del rey de todos los juegos.  

Publicidad
Enlaces de texo