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Es evidente que los artistas empiezan a sentirse cómodos aceptando la droga en sus vidas. Hacerlo, después de todo, les garantiza una portada. El problema es que ocultan la parte triste y oscura, el sufrimiento y la pérdida implícitas en el proceso adicción-rehabilitación, y se dedican más bien a contar los días en la clínica de rehabilitación, como si se tratara de un spa... Y lo grave es que muchas veces lo es porque vuelven y caen, y regresan al centro de rehabilitación como quien se toma unos días de vacaciones.
CASOS DE CASOS
- Drew Barrymore, luego de grabar E.T. y antes de cumplir 13 años, se volvió alcohólica y adicta a la cocaína, e ingresó a una clínica de rehabilitación.
- Mel Gibson, el hombre de la imagen perfecta, sorprendió al mundo del espectáculo hace un año y medio cuando decidió tratar con profesionales su problema con el alcohol.
- Jean Claude Van Damme, Robbie Williams, Pete Doherty, Paris Hilton, David Hasselhoff y Whitney Houston son visitantes frecuentes a los centros de rehabilitación.
- Isaiah Washington, de Grey's Anatomy, entró a tratamiento luego de hacer un comentario homofóbico que le costó su puesto en la serie. Culpar a una adicción por los errores cometidos es una técnica de políticos y personas del jet set como Donald Trump.
- El Centro Betty Ford, creado en 1982 por la primera dama que se rehabilitó de un problema de alcoholismo, era llamado el rehab de las estrellas. Jerry Lee Lewis y Anna Nicole Smith fueron pacientes del lugar.