PAUL POTTS sorprendió al mundo cuando en el concurso Britain's got talent sacó el brillo de su voz cantando un aria de Nessun Dorma. Su vida empezó a circular por los medios: que su padre era chofer de bus, que su madre era cajera de supermercado, que él vendía celulares. Hoy su disco One chance ha vendido miles de copias y anuncia su gira por Colombia en el primer semestre de 2008. CAMBIO habló con él.
¿Cuál es su recuerdo más lejano de la música?
Me encantaban las bandas sonoras de las películas de Steven Spielberg, de ET particularmente.
¿Cuáles fueron sus ídolos de juventud?
Queen y Genesis.
Y en la ópera, ¿a quién admira?
A José Carreras, Luciano Pavarotti, Juan Diego Florez y Marcelo Álvarez.
¿Cómo se inició en el bel canto?
Un día compré un disco de La Bohéme, y cuando oí a José Carreras, que interpretaba a Marcello, cantando la Che gelida manina, inmediatamente supe que eso era lo que quería hacer.
¿Qué siguió?
Entré a una ópera gratuita a cantar, pagando una inscripción de 200 libras esterlinas para poder participar en ella.
¿Y cómo terminó metido en el concurso Britain's got talent?
No tengo idea, me la pensé muchísimo antes de decidirme a enviar la aplicación, no sabía si estaba haciendo lo correcto, pero después de dudar mucho la envíe.
¿Alguna vez soñó con el éxito que está viviendo actualmente?
Nunca. Todavía me muero del susto al subir al escenario y pienso que en qué diablos me metí, pero amo cantar y por eso lo hago aunque me cueste tanto.
¿Cuál ha sido la mayor sorpresa que se ha llevado con todo esto?
Conocer países que nunca me imaginé que pisaría como Australia y pensar que le cantaré a la Reina el 3 de diciembre.
¿Queda en el pasado todo lo que sufrió?
No le deseo a ningnanpersona que se burlen de ella cuando niño, pero todo lo que te ha pasado hace parte de tu vida.