Tres tenores suramericanos aspiran a llenar el vacío del cantante italiano en el mundo de la ópera.
"A REY MUERTO, rey puesto" dice el refrán y eso parecen saberlo los críticos que, no bien acabado el sepelio de Luciano Pavarotti, empezaron a hablar de su sucesión y a barajar nombres de una nueva generación de tenores latinoamericanos sin precedentes en la historia del bel canto, que están apoderándose de las más importantes salas de conciertos del mundo y que día a día se consolidan como figuras de primera línea de la ópera.
Hay más de 10 tenores hispanos de primer orden que son tenidos en cuenta antes que un italiano para la puesta en escena de las más exigentes obras del repertorio operístico, pero son un peruano, un argentino y un mexicano los tres ases que se están jugando los más importantes teatros del mundo y por eso figuran entre los posibles sucesores de Pavarotti.
El peruano se llama Juan Diego Flórez, tiene 34 años, y para muchos es el tenor más versátil del momento. Su voz parece haber nacido para dar vida a la obra del compositor italiano Gioachino Rossini "porque las bellas melodías de sus composiciones exigen de un intérprete con un color de voz ligero como el de Juan Diego", señala Armando Fuentes, director del Departamento de Música de la Universidad de Los Andes. No obstante, algunos creen que su voz no tiene el peso para interpretar obras dramáticas como las de Wagner y Puccini. "Pero indiscutiblemente es el mejor", dice Jimena Bernal, mezzosoprano y directora de jóvenes cantantes del Teatro Colón.
El argentino es Marcelo Álvarez, un tenor de voz pesada y profunda que se mete de lleno a encarnar los personajes del repertorio francés, capaz de interpretar desde un sutil Don José de la ópera Carmen de Bizet, hasta el más dramático Nicias de Thais de Massenet. "Toca estar pendiente de él", advierte Bernal.
La voz más potente es la del mexicano Rolando Villazón, quien desde 1999 ha hecho su carrera de la mano del tenor español Plácido Domingo y es conocido porque interpreta un repertorio similar al que llevó a la gloria a Pavarotti.
Tres tenores latinoamericanos que ya conquistaron el mundo de la ópera y que siguen el camino que trazó el italiano. Cualquiera de los tres tiene condiciones, pero la discusión no es si Pavarotti va a ser o no reemplazado, sino si el público va a ser tan generoso con otro tenor como él, o si los tenores señalados quieren ser su reemplazo, pues como dice el peruano, "no quiero ser el segundo Pavarotti, quiero ser el primer Flórez".
Juan Diego Flórez
En 2003, el peruano con pinta de galán fue a casa de Pavarotti y le cantó, con la voz sin calentar, el aria de La hija del Regimiento. Después de oírlo, el italiano lo nombró su sucesor.
Estrena Arias para Rubini, dedicado al gran Giovanni Battista Rubini.
En 2006 presentó Sentimiento Latino, un disco con rancheras y boleros.
Premio Clásico de Cannes (2004), Rossini d'Oro (2003), Tenor del Año de L'Opera (2003).
"Uno de los grandes lanzamientos tenoriles de la década". El País, Madrid.
Marcelo Álvarez
En 2000 grabó un disco con los tangos de Carlos Gardel. Su último disco es The Tenor's Passion (2005).
Acaba de triunfar con la Philharmonie de Berlín.
En 2004 se unió con el tenor italiano Salvatore Licitra en Duetto.
Tenor de 2002 de la revista L'Opera. Y "Cantante del Año Echo Klassik" el mismo año.
Es el mayor de los tres: tiene 45 años, edad a la que, según Enrico Caruso, el cantante lírico más importante de la historia, la voz de un tenor está en la plenitud. Lo viste, por contrato, Giorgio Armani.
Rolando Villazón
Es el más mediático.
Dicen que es el sucesor de Plácido Domingo.
Su presentación de La Traviata de Verdi, junto a la soprano rusa Anna Netrebko, fue reseñada como "histórica". La pareja grabó Duets (2007), un disco de temas románticos de ópera.
Este año lanzó Zarzuela Arias, en colaboración con Plácido Domingo.
Estudió música, actuación, danza contemporqánea y ballet.
Está retirado temporalmente por causas médicas, pero tiene la agenda de 2008 llena.