Devaluación en Venezuela aumenta ingresos fiscales y dificulta la vida a exportadores colombianos

Las medidas anunciadas por el Gobierno, volcaron a los venezolanos a comprar todo tipo de productos en los supermercados del país.

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La semana pasada el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sorprendió con una decisión que puso con los pelos de punta a más de un empresario colombiano: establecer una tasa de cambio dual: el dólar tendrá dos precios diferentes, dependiendo de su uso. De esta manera, cuando el Estado venezolano vaya a hacer sus compras en el exterior y si se necesita importar bienes prioritarios como alimentos, maquinaria, equipos, ciencia y tecnología así como productos relacionados con la salud, entre otros, cada dólar costará 2,6 bolívares. Pero a la hora de exportar Venezuela recibirá 4,30 bolívares por cada dólar, tipo de cambio que también aplica para la compra a otros países de bienes considerados 'no prioritarios'.

Según Chávez, la medida se justifica por el objetivo de incentivar la producción nacional al no tener que importar tantos bienes, y favorecer las exportaciones del país, que son básicamente petróleo. En principio, se estima que las compras de Venezuela en el exterior se reduzcan en un 30 por ciento. Pero como el riesgo más inmediato de las medidas cambiarias es un posible aumento de la inflación, las autoridades venezolanas están embarcadas en la tarea de buscar establecimientos comerciales que intentaran especular con los precios al consumidor.

Sólo entre lunes y martes de esta semana habían caído 70 tiendas en esta 'redada', y entre ellas dos almacenes de la cadena colombiana Éxito. Sin embargo, representantes de la compañía en Colombia señalaron que el cierre no tendrá mayores efectos, no solo porque es temporal sino que además las tiendas pertenecen a una compañía venezolana, en la cual el Éxito tiene una participación minoritaria. "Dichos establecimientos son de propiedad de la sociedad venezolana Cativen, en la que Éxito tiene una participación minoritaria y ostenta exclusivamente la calidad de licenciante de la marca", explicó la firma en un reporte presentado a la Superintendencia Financiera.

Aunque hay todo tipo de conceptos frente al impacto que pueda tener la medida en Colombia, esto es apenas una muestra de que el tema no va a pasar desapercibido. Como los demás países que negocian con Venezuela, Colombia no es del todo ajena a esta situación, ya que esta medida podría tener efectos en el ya alicaído comercio con el país vecino, pues la nueva tasa de cambio desincentiva las importaciones de productos.

Sin embargo, la conclusión de este capítulo, cuyos efectos aún están por verse,  es que el impacto para Colombia pudo ser peor, si se analiza la gran importancia que tiene Venezuela en el comercio exterior colombiano y lo que ha pasado en los últimos meses. Hasta octubre, las ventas de productos nacionales al vecino país muestran una caída de 22 por ciento, a 3.709 millones de dólares, desde 4.758 millones en los diez primeros meses de 2008. En otras palabras, a menor intercambio, menor es el golpe.

El jefe de investigaciones económicas de Correval, Germán Verdugo, indica que las pocas exportaciones que se están despachando al mercado venezolano se hacen al precio del dólar paralelo, que ronda los 6 bolívares. En otras palabras, esto quiere decir que el aumento en la tasa de cambio de 2,15 bolívares a 2,6 bolívares por dólar ni se acerca al precio al que se negocian los bienes en la actualidad. El otro impacto que podría sentirse en Colombia está relacionado con el contrabando. Los riesgos de que se presente esta situación aumentan de manera considerable,  debido a que para los venezolanos resulta más favorable vender sus productos en Colombia, ya que en el vecino país la tasa de cambio de 4,30 bolívares por dólar aplica para las exportaciones.

Por otro lado, el analista de Correval advierte que esto desincentiva los negocios que quieran hacer empresarios colombianos en Venezuela, ya que el diferencial en los tipos de cambio podría aumentar la corrupción, pues al existir arbitraje de precios, funcionarios de la administración quedarían, sin duda alguna, con el poder de decidir qué productos entran con tasa oficial y para cuales aplicaría el dólar paralelo. "En la medida en que se generan esas distorsiones, para los empresarios es menos estimulante tener negocios con Venezuela, no solo para los de Colombia que tienen el mercado cerrado, sino para los de otros países con los que no existen mayores restricciones al comercio", explica.

Por ello, quienes están realmente preocupados son los países que comenzaron a negociar con Venezuela como sustitutos de Colombia, entre los que se encuentra Argentina. Un estudio realizado en ese país señala que con la medida queda en veremos el acuerdo para la exportación de vehículos y se estima que se verá afectada la mitad de las ventas que se hacen a los venezolanos.

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