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En la reciente feria 'Colombian Petroleum Show', que se realizó en Bogotá, uno de los más sorprendidos con los resultados obtenidos del renacer de la actividad petrolera en el país no era ni el ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, ni tampoco el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Armando Zamora.
Curiosamente el más impresionado fue el director de Corferias, Andrés López Valderrama, porque era un hecho histórico que la primera versión de una feria realizada en ese recinto, cubriera más de 4.742 metros cuadrados de exhibición y contara de entrada con la presencia de 6.500 visitantes nacionales, 500 internacionales y alrededor de 200 expositores.
Si ese mismo evento, que a partir de ahora se realizará cada dos años, se hubiera hecho nueve años atrás, seguramente las cifras hubieran sido mucho más modestas por no decir frustrantes.
En aquella época la actividad petrolera estaba en el punto más bajo de su historia, con menos de 10 pozos perforados al año y una producción que rondaba los 500.00 barriles diarios de crudo con expectativas de dejar al país, en un abrir y cerrar de ojos, en la condición de importador neto.
Hoy la situación ha dado un giro de 180 grados, y del susto de la pérdida de la autosuficiencia (la cual estaba prevista para el 2007), se pasó a una mayor producción de petróleo que asciende a 724.000 barriles por día y la cual le dará tranquilidad al país por lo menos hasta 2020, con los actuales niveles de consumo de 200 millones de barriles al año.
Para el próximo año las autoridades energéticas calculan que Colombia en conjunto extraerá 800.000 barriles de petróleo y que en 2015 se estaría dando el salto hacia el millón de barriles/día, lo cual nos consolidará como el tercer productor de Suramérica después de Venezuela y Brasil (2,5 y 1,8 millones de barriles por día, respectivamente)
"Aspiraríamos a dejar de sufrir por autosuficiencia y lo que tenemos que hacer ahora es aprovechar el recurso de manera óptima", sostiene Armando Zamora, director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
La creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, la entrada de capital privado a Ecopetrol, el mejoramiento de las condiciones de los contratos, así como la mayor seguridad física por cuenta de la seguridad democrática, ha sido el mejor 'coctel' para hacer que Colombia, sin ser una nación petrolera, vuelva a estar en el radar de las empresas dedicadas a la 'aventura' de buscar oro negro.
Otro factor que ha favorecido la mayor atracción de inversión extranjera hacia esta actividad, que este año sumará unos 3.500 millones de dólares, han sido las dificultades con que se ha encontrado la industria en los países vecinos, especialmente Venezuela.
Por eso no es raro que muchas empresas de origen venezolano que prestan sus servicios a las grandes productoras tipo Chevron, Petrobras o ExxonMobil, hayan aterrizado en Colombia en busca de los negocios que no han podido hacer en el vecindario. El vivo ejemplo de ello ha sido Pacific Rubiales Energy, una de las más activas operadoras de campos, la cual está integrada por ex directivos de la estatal Pdvsa.
"La industria sigue estando cautelosa y selectiva. Entonces ya no va a ir a todas partes como iba antes. Va a ir solamente donde se le den las garantías, donde haya rentabilidad y seguridad y es ahí donde nosotros podemos competir", dice Zamora, quien la semana pasada presentó ante los inversionistas lo que será la oferta petrolera para 2010, porque la tarea sigue en busca del gran hallazgo o 'el pozo de la dicha' como lo han llamado algunos.