Dos licitaciones contratadas este año, la del túnel de La Línea, en abril, y la del programa de Corredores Arteriales de Competitividad, en junio, marcaron la pauta para superar por fin el rezago en materia de infraestructura vial. Pero mientras esos dos proyectos daban sus primeros pasos, con una esperada ejecución de las obras a partir de este semestre, la licitación del Sistema Ferroviario Central, la misma en la que resultaron implicados en un presunto caso de corrupción cinco funcionarios del Ministerio de Transporte, incluyendo al gerente del Inco, Álvaro José Soto, fue suspendida de manera fulminante por parte del Gobierno.
El freno en seco de ese proyecto generó incertidumbre en el sector por el futuro de otros proyectos que están cocinándose y de los que se esperaba luz verde por parte del Ejecutivo este año, pero hasta ahora no han sonado ni tronado en los salones de la Casa de Nariño. Por cuenta de la gestión del Inco, en lista de espera están el Ferrocarril del Carare, una infraestructura que facilitará la exportación de minerales desde el centro del país y en la que firmas nacionales y brasileñas han mostrado interés, y la doble calzada de la Ruta de los Comuneros, entre Zipaquirá (Cundinamarca) y Cúcuta. De ambas propuestas se viene hablando desde hace más de tres años.
También existen proyectos pendientes por parte de otras entidades del Ministerio de Transporte. En veremos está la licitación para operar y recaudar de manera automática los peajes en 16 departamentos en donde el Invías tiene a su cargo las carreteras. Esa licitación fue suspendida días antes de que fuera destituido del cargo como director de la entidad, Daniel Andrés García.
En materia aeroportuaria, aún no se conocen las decisiones de la Aeronáutica Civil sobre la demolición de la vieja terminal de pasajeros del aeropuerto El Dorado, y por esa misma razón aún es incierto si Opaín finalizará las obras en marzo de 2012, como se estableció en el contrato de concesión. Tampoco se han resuelto las licitaciones para entregar en concesión los aeropuertos de Cúcuta, Bucaramanga, Barrancabermeja, Valledupar y La Guajira. Lo propio pasa con la concesión que integra los aeropuertos del Eje Cafetero.
Lo concreto
Por cuenta del primer impulso en la contratación de megaobras viales, para los expertos en infraestructura el segundo semestre de 2009 'pinta' como un período en el que se notará una real ejecución de obras que hasta la fecha se mantuvieron en el papel.
Además del túnel de La Línea, iniciarán las obras en 19 proyectos adjudicados para la construcción y rehabilitación de 1.506 kilómetros de vías incluidas en el paquete de Corredores Arteriales de Competitividad.
También se esperan inversiones puntuales en proyectos portuarios, como las construcciones de las terminales de la Sociedad TC Buen (en Buenaventura), el Puerto Industrial de Agua Dulce (también en Buenaventura) y Puerto Nuevo, localizado en jurisdicción del municipio de Ciénaga, Magdalena. "Se está desatando un nudo que impedía mejorar la eficiencia y la operatividad de los puertos colombianos. Esta es una inversión que no puede parar, especialmente en la zona del Caribe, porque otros países están haciendo inversiones cercanas a los 10 mil millones de dólares en ampliaciones portuarias, lo que obliga a los puertos colombianos a mejorar para que no los saquen del mercado", afirma Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI). Según el ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, en otros frentes hay avances puntuales. "Acabamos de terminar la ejecución de la excavación del túnel de Sumapaz, Guillermo León Valencia, que se entregará al servicio con un año de anticipación. Además, los túneles en el costado del Quindío, del corredor al Pacífico, identificados como Chorros, La Estrella y Robles, prácticamente están concluidos", afirmó recientemente.
El Gobierno tiene contratado los túneles correspondientes al tramo Loboguerrero-Cisneros y está por iniciarse la construcción del túnel de Daza, que unirá la vía perimetral de Pasto con la doble calzada a Chachagüí, en Nariño, al igual que el de Gualanday, que hace parte de la vía Girardot-Ibagué-Cajamarca. Falta contratar la construcción de los túneles que harán parte de la Ruta del Sol y los túneles de la parte central de la Autopista al Llano. También está pendiente la contratación de las obras de los túneles de La Quiebra (entre Medellín y Puerto Berrío).