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El martes los socios de la firma Colinversiones aprobaron la fusión con cinco de sus filiales y el 4 de septiembre las aerolíneas Avianca y SAM revelaron los términos de una reunión extraordinaria citada antes de 'dar muerte' jurídica a la segunda. Lo propio hicieron días atrás Voluntad S.A. y Norma S.A., que acordaron integrarse.
Las fusiones e integraciones también tomaron vuelo entre algunas empresas extranjeras y la sudafricana SABMiller creó en Bogotá una empresa llamada SAB Colombia que absorberá a la estadounidense Racetrack. Al mismo tiempo, la petrolera Pacific Stratus Energy Colombia (Psec) anunció que absorberá a Kappa Resources y Great North Energy. Tras esta integración, Psec pasará a contar con activos por 810.055 millones de pesos, 22 por ciento más de los que tenía.
Aunque cada empresa expone motivos diferentes para fusionarse, el factor común es que son filiales y del mismo dueño. Por eso logran eficiencias y reducción de costos integrándose en una sola compañía para poder competir con mayor músculo financiero. Hace años, algunas empresas colombianas eran creadas para manejar negocios específicos que ahora se pueden hacer desde una empresa que tiene múltiples o los mismos objetos sociales, en tanto que otras de las firmas se fueron sumando a las organizaciones como producto de las adquisiciones.
La unión de Oracle y Sun Microsystems, por ejemplo, se origina en la compra mundial de la segunda por la primera en una operación valorada en 7.400 millones de dólares. Al tener filiales en Colombia, Oracle y Sun integran, respectivamente, los negocios de software (soluciones para empresas) y hardware (equipos y servidores). En el mercado nacional, Oracle y Sun tienen ingresos anuales por cerca de 230.000 millones de pesos, lo que le permitirá a la primera, luego de concretarse la fusión, saltar del puesto sexto al quinto en el escalafón de compañías dedicadas al negocio de software y servicios de tecnologías.
Alto vuelo
Otra gran fusión que está en ciernes es la de Avianca con SAM, que venía rumorándose desde hace cinco años cuando el brasileño Germán Efromovich tomó el mando de esas compañías. Desde 1972 Avianca es socia mayoritaria de SAM y actualmente posee el 95 por ciento de su capital suscrito. Según fuentes de la empresa, desde los setenta SAM operó como una empresa independiente con su propia imagen corporativa, administración y políticas comerciales, pero en 1993 se integró a las áreas administrativa, operacional y comercial de Avianca. "Además, la integración entre dos o más aerolíneas se ha convertido en una herramienta frecuente como una forma de unir esfuerzos para atender los enormes costos del negocio y agilizar las conexiones y otros servicios asociados como anuncio de rutas, venta de tiquetes y manejo de equipajes", agregó la fuente.
Además, Avianca y SAM tienen un acuerdo de código compartido aplicable a algunas rutas, lo que les permite comercializar sillas en vuelos de una u otra. La Aerocivil también expidió a finales de 2006 una norma que determinó que para fijar el número de operadores en las rutas nacionales, será uno solo el que firme acuerdos o participaciones accionarias.
SABMiller, dueña del 40,2 por ciento de Bavaria, escogió a Colombia como base para sus negocios en Suramérica y al absorber, a través de SAB Colombia la firma Racetrack, la parte de la cervecera que faltaba por ser 'colombianizada' (la compraron en 2005 a la familia Santo Domingo), se afianza en el país. Otro 58,5 por ciento de las acciones de Bavaria está en manos de la holding 'cafetera' Axin.
Colinversiones pretende absorber por la vía jurídica a sus filiales Generar, Meriléctrica, Meriléctrica & Cía., Compañía Colombiana de Energía, e Hidromontañitas, principalmente, para consolidar los negocios de energía directamente en la primera. Otro de los objetivos es facilitar la comprensión de los resultados financieros a los inversionistas. Según su junta directiva, la fusión le permitirá a Colinversiones tener un manejo consolidado de las operaciones, eliminando procesos y costos administrativos y fiscales que se originan en la gestión separadas, profundizando las sinergias obtenidas hasta el momento. "De esa manera, se pretende que Colinversiones pase de ser solo un inversionista a una empresa autorizada para operar y administrar directamente sus plantas y activos de energía", afirma Juan Guillermo Londoño Posada, presidente de la compañía.