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La Bolsa de Valores de Colombia (BVC), la de Lima y la de Santiago de Chile, acaban de firmar un acuerdo de intención para integrar los mercados de acciones de los tres países. Esto es así porque el mercado de capitales colombiano es muy pequeño y le falta profundidad. Ante este panorama, una de las prioridades es atraer más inversionistas y vincular a más empresas como emisoras, tanto locales como extranjeras. Sin embargo, la tarea no es sencilla y por eso es importante establecer alianzas.
CAMBIO: ¿En qué consiste la integración de mercados?
Juan Pablo Córdoba: Este paso que estamos dando es muy importante, pues se trata de la incorporación de Colombia a los mercados internacionales por medio de la integración de las tres bolsas. De esta forma, a los inversionistas, bien sean personas naturales o instituciones, les vamos a ofrecer la posibilidad de comprar en la bolsa local y por medio de una comisionista local, acciones de empresas colombianas, peruanas y chilenas.
¿Qué significa tener un acuerdo de intención?
El tema no es nuevo, pues desde hace tiempo veníamos definiendo algunas cosas con Perú, habíamos logrado avanzar en asuntos de diseño conceptual, pero por la crisis financiera se frenó el proceso. Ahora, retomamos la idea y lo que hicimos fue refrendar con Perú y ahora con Chile, el compromiso de trabajar para la creación de un mercado común.
¿Cuáles son las ventajas de contar con un mercado integrado?
Este modelo es un gana-gana para muchos actores. Al inversionista institucional le amplía las oportunidades, pues sin duda contará con más posibilidades para colocar sus recursos, y puede diversificar los riesgos asociados a los ciclos de las economías. Por otra parte, a los emisores, es decir aquellas compañías que están inscritas en bolsa, les abre las puertas para que ofrezcan sus títulos en otros países, con lo cual pueden llegar a más inversionistas.
¿Qué posibilidades se abren para el inversionista del común?
Tendrá más opciones para invertir, puede diversificar su portafolio de títulos de compañías, sectores y por supuesto, de países. Si invierte solamente en Colombia, está sujeto al desempeño que tenga la economía, pero ahora nos estamos vinculando con mercados de buen desempeño, por ejemplo Perú, que sigue bien y Chile, que es uno de los más grandes y estables de la región.
En la práctica, ¿cómo funcionará el nuevo modelo?
Aún falta definir muchas cosas, pero la idea es que vamos a poner a disposición de los operadores y los inversionistas los tres mercados, la idea es que se pueda ver la información de renta variable de Colombia, Chile y Perú en una misma pantalla y que las comisionistas puedan hacer las operaciones desde aquí, como si se tratara de las acciones locales.
¿Qué se necesita en materia regulatoria?
En Colombia los cambios que se necesitan no son muy grandes, porque un emisor del exterior puede inscribirse sin ningún problema. Lo que hace falta es el tema de reconocimiento de emisores extranjeros en cada uno de los países, el establecimiento de acuerdos con otros reguladores y algunas normas de mercado, que son temas muy operativos. Por otro lado venimos trabajando con el Banco de la República para hacer más ágil el trámite de los registros cambiarios.
¿Cuándo podría ponerse en marcha el mercado integrado?
Los temas de diseño conceptual que estábamos trabajando con Perú, deben aterrizarse más al detalle y hay que vincular a Chile, que tiene temas normativos diferentes. Esta primera fase va hasta marzo, así que tenemos más o menos seis meses para acordar con los reguladores (en este caso la Superintendencia Financiera) los cambios normativos que sean necesarios, trabajar en el tema de la compensación de operaciones transfronterizas porque esto implica giro de recursos entre los diferentes países, entre muchos otros detalles. Una vez completada esta etapa, estaremos en capacidad de definir cuándo podremos llevar esta idea a la realidad, pero esperamos que se concrete antes de finalizar 2010.