Más de US1.100 millones suman exportaciones a Venezuela que Chávez ordenó comprar en otros países

La leche, junto con la carne, serán de los productos colombianos que más se afectarán.

La suspensión venezolana de la compra de 10.000 vehículos colombianos en lo que resta del año se veía venir, aunque no como la orden expresa del presidente Hugo Chávez anunciada por televisión el pasado martes, dentro de su revisión de las relaciones con Colombia. La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) estima que ese golpe le costará al país 107 millones de dólares en las exportaciones de vehículos.

El mercado automotor venezolano comenzó a cerrarse el año pasado, cuando Chávez fijó una cuota de importación de 15.000 unidades colombianas (la tercera parte de los vendidos en 2007), lo que llevó a las ensambladoras y autopartistas locales a reducir la nómina de personal. En 2008 cerró con exportaciones por 906 millones de dólares entre vehículos y autopartes, 40 por ciento menos que en el año anterior.

Después de la cumbre Uribe-Chávez a mediados de abril en Caracas, donde se acordó el cupo de los 10.000 vehículos, "no se ha podido concretar nada", comentó el presidente de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA), Fabio Sánchez, antes de conocer la decisión del mandatario venezolano. Su colega de GM Colmotores, Santiago Chamorro, por su parte, señaló que la operación de la compañía no se verá impactada en términos de empleo porque "un cupo en unidades a Venezuela no se encontraba en los planes de producción".

En otras palabras, el daño a la industria ya estaba hecho y ante la demora de las autoridades venezolanas para concretar la compra el sector había bajado notablemente sus expectativas en las últimas semanas.

El presidente de Asopartes, Tulio Zuluaga, fue claro: los empresarios daban por descontado que el Gobierno del país vecino no iba a permitir el ingreso de los 10.000 vehículos colombianos, decisión lamentada por el presidente de Acolfa, Camilo Llinás.

El ministro de Comercio de Venezuela, Eduardo Samán, anunció que su país comprará los automotores a Argentina y que en 30 días comenzarán a llegar los primeros despachos de papelería, cosméticos, textiles y confecciones de producción gaucha, lo que, de ser cierto, reduciría aún más la facturación colombiana a Venezuela.

El enojo de Chávez por la denuncia colombiana sobre lanzacohetes suecos vendidos a Venezuela e incautados a las Farc no se limitó a los campos político, diplomático y la reversa a la compra de vehículos colombianos. Repitió su advertencia de sustituir alimentos colombianos y específicamente nombró la carne y la leche que junto con otros productos podría comprarles a Argentina y otros países aliados y amigos.

El cierre del mercado de la carne significa alrededor de 800 millones de dólares menos en exportaciones y aproximadamente 20.000 empleos, según estimaciones del sector.

Sin embargo, y aunque el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, considera que la retaliación comercial "es mala idea", su preocupación es por el contrabando de Venezuela hacia Colombia de ganado en pie, "lo que pone en riesgo sanitario al país", apreciación que comparte la SAC. En Venezuela, principalmente en los estados fronterizos con Colombia, existen focos de fiebre aftosa y el paso ilícito de animales a este lado de la frontera puede infectar hatos colombianos y causar pérdidas incalculables.

La declaración de Chávez es "muy preocupante", dijo, por su parte, el presidente de la Asociación Colombiana de Procesadores de Leche (Asoleche), Jorge Andrés Martínez, porque, explicó, el mercado venezolano es fundamental para las exportaciones lácteas colombianas. Al mercado vecino se despachan anualmente 200 millones de dólares de leche en polvo y líquida y derivados lácteos y no es fácil, como lo advirtió Martínez, conseguir otro comprador de la noche a la mañana.

El año pasado, Colombia exportó a Venezuela bienes por más de 6.000 millones de dólares, de los cuales la tercera parte son de origen agropecuario y agroindustrial. Al terminar el primer semestre de 2009 los despachos  sumaban 2.684 millones, cifra similar a la de igual periodo de 2008.

El apretón de Rafael Correa

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, lleva siete meses 'apretando' a los productos colombianos, cuya caída en ese periodo ha sido de 15,5 por ciento. Por orden del secretario de la Comunidad Andina (CAN), el ecuatoriano Freddy Ehlers, Correa debe desmontar, por tardar el 23 de agosto, los aranceles que aplica a más de 1.346 productos -cuyas exportaciones han descendido 34 por ciento, según cifras del Ministerio de Comercio- porque la devaluación del peso alteró las condiciones de competencia bilateral. Ehlers está de acuerdo con el diagnóstico del Gobierno ecuatoriano, pero no con magnitud de la medida y por esto recomienda que una nueva decisión sea transitoria, que se compadezca con la alteración sufrida y que se limite a los casos en que sea estrictamente necesaria.

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