Crece el rebusque

Foto: Archivo Cambio

Más colombianos se están vinculando al mercado de trabajo y no todos logran engancharse, lo que lleva a un aumento del número de desocupados y de los que consiguen algo que hacer; algunos, no cabe duda, logran empleos de calidad. Para el trimestre febrero-abril, el Dane reportó 18'103.000 ocupados (506.000 más que en el mismo periodo de 2008) y 2'515.000 desempleados (240.000 más que un año atrás). Con una economía desacelarada desde el año pasado y técnicamente en recesión en el primer trimestre, no puede esperarse que la totalidad de los colombianos que ingresan al mercado laboral puedan emplearse. Ante la debacle internacional y sus estragos en el mercado laboral mundial, organismos como la OIT, la Cepal y el BID prevén millonarios aumentos en las cifras de desocupación y llaman a los gobiernos a adoptar planes que favorezcan el empleo.

Sin embargo, en Colombia la Comisión de Concertación de Políticas Laborales y Salariales -integrada por el Gobierno y los voceros de los empresarios y los trabajadores- se ha concentrado en el diagnóstico de la situación y no ha diseñado planes para enfrentar el creciente desempleo. La Comisión, por diferentes motivos, prácticamente se ha limitado a cumplir el compromiso adquirido con la OIT de reunirse por lo menos una vez al mes, cuando el pobre desempeño de la economía y su reflejo en la ocupación y el desempleo ameritan una atención de sus miembros.

Al referirse a la tasa de desempleo del mes de abril (12,1 por ciento), el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, señaló que ella es concordante con el desempeño de la actividad económica. "La caída de la industria, el comercio y la construcción generan una mayor presión entre muchos colombianos y los lleva a buscar empleo para poder ajustar el ingreso de su familia. Eso, a su vez, es lo que explica el aumento de la tasa de participación".

En otras palabras, ante la pérdida del empleo de uno o más de los miembros del hogar, otros se lanzan a la aventura de conseguir un trabajo. Para el trimestre mencionado, la tasa de desempleo de los jefes de hogar fue de 6,5 por ciento, un punto por encima de la de igual lapso de 2008 y la más alta desde el 2004. El gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, refuerza la tesis ministerial y enfatiza que la mayor desocupación reportada por el Dane es consecuencia de un aumento en la tasa de participación (más gente buscando trabajo), pero aclaró que el empleo total no ha caído.

Las cifras del periodo febrero-junio sustentan la observación de Uribe (la excepción es Pereira, donde el número de ocupados disminuyó en 3.000 frente al mismo trimestre del año pasado; un caso curioso es Pasto, que mantuvo inalterado el número de ocupados y desempleados).

Más cuenta propia

 Sin embargo, al poner la lupa un poco más cerca del desempeño del mercado laboral se observa que los trabajadores por cuenta propia (la mayor parte dedicados al rebusque, razón por la cual algunos analistas llaman a esta categoría falso 'cuentapropismo') aumentaron en 255.000 y los trabajadores familiares sin remuneración, en 157.000. Los empleados particulares, por su parte, se incrementaron en 220.000. Esos aumentos, junto con los del servicio doméstico (8.000) y los de los patronos o empleadores (34.000) contrarrestaron las caídas registradas en los empleados del Gobierno (60.000) y los jornaleros o peones (120.000), lo que dejó un saldo neto de incremento de 506.000 ocupados.

En las 13 áreas metropolitanas y para el mismo trimestre, la desocupación pasó de 12 a 13,3 por ciento, al tiempo que los empleados aumentaron en 225.000 (44,4 por ciento del total nacional), por la combinación del incremento de 117.000 de los empleados particulares, de 58.000 en los trabajadores por cuenta propia y de 43.000 en los trabajadores familiares sin remuneración, que compensaron el descenso de 7.000 en los patronos o empleadores y 1.000 del Gobierno.

Una vez que el Gobierno reconoció que la crisis internacional tendría consecuencias negativas para Colombia, basó la defensa del empleo en la inversión pública y privada en obras de infraestructura programada de tiempo atrás para el 2009, cifrada en 55 billones de pesos.

No obstante, no se conocen estimaciones ni del Departamento Nacional de Planeación (DNP) ni de los ministerios que tienen que ver con la inversión y ejecución de las obras sobre cuántos puestos de trabajo se conservarían o generarían con el programa anticíclico. Igualmente, todavía no hay estudios que muestren qué tanto del aumento del número de ocupados que se reporta cada mes obedece a dicho programa o si, como parecen indicarlo las cifras del Dane, buena parte está explicado por el incremento de los trabajadores por cuenta propia.

CESANTES AUMENTARON  EN 280.000

De los 2'515.000 desempleados del trimestre febrero-abril, 2'118.000 son trabajadores que han perdido su ocupación, 280.000 en el último año. De las 10 actividades económicas reseñadas por el Dane, en todas aumentó el número de cesantes (explotación de minas y canteras se mantuvo en 12.000), pero se destaca comercio, restaurantes y hoteles, con un incremento de 96.000 puestos de trabajo perdidos. La industria, afectada entre otras causas por la reducción de las exportaciones, reportó 29.000 cesantes, y la construcción, que se ha desacelerado, aportó 27.000 trabajadores.

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