"La especulación con las expectativas de la cosecha cafetera colombiana de este primer semestre tiene hoy consecuencias, que terminarán afectando la calidad del grano y la credibilidad de los exportadores". El comentario lo hace un exportador colombiano que pide la reserva de su nombre, al preguntársele sobre los buenos precios, la prima y la escasez del café colombiano en el mercado mundial.
En cuanto a los precios, esta semana, según el reporte diario de la Organización Internacional del Café (OIC) superó los dos dólares por libra, mientras que se espera que siga al alza, aunque no se sabe por cuánto tiempo.
A lo anterior se suma el valor de la prima que ha venido incrementándose durante lo corrido del año, de una 'base' de 20 centavos de dólar por libra, a un promedio de 80 centavos durante este mes de mayo. La prima es un dinero extra que el comprador paga para asegurar el suministro, y es mayor o menor según la calidad y la oferta.
A pesar de que el precio de los cafés suaves colombianos es el mejor logrado desde hace 12 años, más de dos dólares esta semana, simplemente no hay café para la venta y el que comenzó a salir en esta cosecha de 'mitaca' (que comenzó hace tres semanas) ha sido 'rapado' por los compradores institucionales.
"Esto tiene su consecuencia con la calidad misma del grano colombiano, pues mucha gente está comprando grano con índices de humedad más altos que los normales y el cultivador no está haciendo su trabajo como debe ser, pues tiene la presión directa de los compradores", anotó el exportador consultado.
En las cuentas de la Federación Nacional de Cafeteros, la producción de café en el país va en descenso. Mientras en enero y febrero se reportaron caídas de 38 y 20 por ciento, en marzo el descenso fue de 12 por ciento. Para enero se registraron 876.000 sacos de 60 kilos, cifra que se incrementó a 868.000 durante febrero. Para marzo, esta se redujo de nuevo a 765.000 sacos. Así, en el primer trimestre la producción acumulada totalizó 2,509 millones de sacos, una reducción del 25 por ciento frente al primer trimestre del año anterior.
No hay bonanza
Ahora, todo está muy lejos de una supuesta 'bonanza', pues los volúmenes exportados por Colombia han descendido, mientras que la demanda se está supliendo con los inventarios de otros exportadores como Brasil.
Así, las exportaciones descendieron en 16 por ciento durante el primer trimestre del año, para situarse en 2,631 millones de sacos, mientras que para el mismo período de 2008 estas fueron de 3,127 millones de sacos.
Desde Londres, el director de la OIC, el colombiano Néstor Osorio, dijo que los buenos precios y las altas primas no terminan siendo buenas noticias sino más bien una alarma por la falta de grano disponible. "Para mí es claro que los cafeteros colombianos no están recibiendo los beneficios de este precio, porque, simplemente, no hay café", dijo Osorio.
Para el vocero de la Asociación Nacional de Exportadores de Café (Asoexport), Jorge Lozano, los precios no dejan de sorprender, pero demuestra claramente la escasez y, de paso, la imperiosa necesidad de cubrir el mercado con café al precio que sea. Lozano fue claro en afirmar que una vez se restablezca la oferta de café colombiano, es decir, se siga recogiendo la cosecha de 'mitaca', los precios y las primas irán a la baja.