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El G-20 considera que los paraísos fiscales son 'agujeros negros en las finanzas' y por eso pidió actualizar la lista para tomar medidas. Aquí se destacó a Costa Rica, Uruguay, Malasia y Filipinas como los que menos cooperan. Tras ser incluidos en la lista negra, Costa Rica y Uruguay llegaron a acuerdos con dicha entidad. El primero para someterse a las leyes universales, y el segundo para ser eliminados de dicha clasificación. Malasia y Filipinas también fueron retirados del listado después de comprometerse a seguir las recomendaciones de la OCDE.
En un segundo grupo ubicó una treintena de países, entre ellos Suiza, Bélgica, Luxemburgo y Austria, que se han comprometido a respetar los estándares internacionales, pero que solo los aplican parcialmente. La OCDE se basa en cuatro criterios para definir un paraíso fiscal: impuestos insignificantes o inexistentes, ausencia de transparencia en el régimen fiscal, carencia de intercambio de información fiscal con otros Estados y el hecho de atraer a empresas fachada que desempeñan una actividad ficticia.
Muchos de los países critican los criterios de la Organización, algunos de ellos rechazan su designación y otros prometen limpiar sus nombres. Los centros financieros sobre los que pesan más acusaciones de evasión fiscal figuran en una nueva 'lista gris' que reagrupa a 38 Estados o territorios que se han comprometido a respetar las reglas, pero no las han aplicado 'sustancialmente', entre ellos Chile, Guatemala, Belice, Panamá, Dominica, Gibraltar, Mónaco, Andorra, Liechtenstein, Suiza, Luxemburgo, Austria y Bélgica.
Una tercera lista identifica a 40 países que han aplicado sustancialmente las reglas. En Europa, Luxemburgo, Suiza y Bélgica se quejaron de haber sido incluidos en la 'lista gris'. Liechtenstein -en la antigua lista negra de la OCDE junto a Mónaco y Andorra- dijo que espera salir de la 'lista gris' pronto.