Sin embargo, encarece el proyecto, aseguran expertos.
Es un hecho. Sener-Transporte Metropolitano de Barcelona, con experiencia en la construcción de sistemas de transporte masivo en España, Argelia, Portugal, Argentina, Chile, México y Polonia, será el encargado de hacer los estudios del Metro de Bogotá y en octubre del año entrante tendrá definidos, entre otros aspectos, el trazado de la primera línea, su viabilidad financiera y sostenibilidad.
Como la noticia coincidió con la crisis financiera en Estados Unidos, muchos se preguntaron si el proyecto, cuyo costo está calculado en cuatro billones de pesos, quedaría quieto en primera porque su ejecución requiere crédito internacional. El Distrito solo está en capacidad de asumir el 30 por ciento del costo del proyecto y el resto queda a cargo de la Nación, pero en los dos casos es necesario un crédito multilateral que habría que empezar a gestionar desde ya. "Debido a la crisis, los costos adicionales de financiamiento del Metro requieren esfuerzos fiscales adicionales de la Nación y del Distrito, pues una parte importante de la obra tiene que financiarse mediante deuda y pagar los intereses va a ser mucho más costoso", asegura el representante Simón Gaviria.
Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, señala que la revaluación del dólar podría significar un aumento significativo de los costos de la obra. "Todos los grandes proyectos de infraestructura que dependan del financiamiento internacional, como el Metro, van a encarecerse". Y el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo anota que "El verdadero problema del Metro es la falta de claridad sobre las vigencias futuras y hasta que eso no se resuelva no es posible establecer qué tanto margen tiene la Nación para contraer obligaciones multilaterales".
El panorama no es el más optimista, pero aun así hay quienes sostienen que cuando empiece la construcción, la crisis debería estar solucionada o, al menos, tener un panorama más despejado. "Me parece prematuro afirmar que la crisis pueda afectar la puesta en marcha del Metro -le dijo a CAMBIO el ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes-. El problema sería si lo tuvieran que construir mañana, caso en el cual no sería viable porque no hay financiación".
En similar sentido se pronunció Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes, quien no ve a la crisis como una amenaza mayor para el Metro, no obstante sostiene que "Si el problema es muy prolongado y profundo, el Metro podría verse afectado porque habría menos recursos fiscales de la Nación como el endeudamiento externo -dice-. Pero la verdad es poco probable que ese sea el escenario".
Desde la administración, el secretario de Hacienda Juan Ricardo Ortega sostiene que no tiene una bola de cristal que le permita asegurar algo con certeza, pero que las finanzas del Distrito están sanas. "Confiamos en el compromiso del señor Presidente con la ciudad, que ofreció un punto de partida razonable: la posibilidad de extender los recursos de las vigencias futuras aprobadas hasta 2017 -afirmó Ortega-. Su extensión hasta el 2041 o 2045 le dan al Distrito margen de maniobra".
El alcalde Moreno confía en que las condiciones se den y que la crisis no golpee el proyecto bandera que le sirvió para llegar al Palacio Liévano.
"Bogotá tiene una deuda muy baja"
Juan Ricardo Ortega, Secretario de Hacienda
CAMBIO: ¿Por qué la crisis financiera no pone en vilo la construcción del Metro?
Juan Ricardo Ortega: Los tiempos son bastante distintos y no tienen por qué estar relacionados. El Metro es un proyecto que debe empezar a ejecutarse entre 2010 y 2011, y se amortizaría a partir de 2017, es solo en este momento que la capacidad financiera del Distrito será juzgada para conseguir los recursos que le permitan refinanciar la deuda por medio de nuevos créditos.
¿Cómo anda la deuda actual de Bogotá para hacerse a un nuevo crédito?
Bogotá tiene una buena base de ingresos y muy baja deuda. Solo para ilustrar el punto, el servicio en dólares de la deuda del Distrito en 2009 nos cuesta 50 millones de dólares. Por su parte, la Nación plantea necesidades de más de 4.200 millones de dólares. La deuda del Distrito apenas llega a mil millones de dólares, la de la Nación es más de veinte veces esta cifra.
¿Cómo evitar que el endeudamiento que va a adquirir Bogotá para la construcción del Metro, se vea afectado por la crisis?
El Distrito lo que tiene que hacer ante la crisis que hoy enfrenta Estados Unidos es afinar y fortalecer su capacidad de ejecución para mantener la actividad económica y la generación de empleo. Si la ciudad es dinámica y mejora su infraestructura y su competitividad, esto garantiza su sostenibilidad.