La última vez que estuvo por debajo de dos dígitos fue en diciembre de 2007.
UN MODELO ECONÓMICO como el colombiano, dependiente en gran medida del comportamiento de la tasa de cambio, propicia un crecimiento con poco empleo que parece no dar perspectivas de mejora en el corto plazo. Tampoco genera trabajos de calidad que cumplan con las expectativas de las personas en momentos en que la inflación está desbordada y pega fuertemente en el bolsillo de los colombianos. Esa situación está obligando a que más individuos busquen empleo con miras a resolver el sustento familiar.
Se trata de factores que para los analistas explican en gran medida por qué las condiciones económicas de los últimos años no han sido suficientes para que el desempleo deje de estar en niveles porcentuales de dos dígitos. En mayo la tasa de desocupación nacional se situó en 10,7 por ciento y fue inferior en siete puntos porcentuales a la registrada en el mismo mes de 2007, cuando alcanzó 11,4 por ciento. En abril fue del 11 por ciento y el dato a un dígito más reciente se conoció en diciembre de 2007, con 9,9 por ciento.
Las cifras contrastan con el buen momento de la economía, que en el primer trimestre de 2007 experimentó un crecimiento de 9,1 por ciento, mientras que en el cuarto trimestre del mismo año la cifra varió 8,4 por ciento. Cabe mencionar que el dato más reciente, dado a conocer por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), da señales de una desaceleración. Al respecto, el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre registró un incremento de apenas 4,1 por ciento.
Eduardo Sarmiento Palacio, director del Centro de Estudios Económicos de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, dice que históricamente el empleo ha evolucionado mal. "La tasa de ocupación crece casi igual que la población, pero si se quiere una tasa de empleo que aumente más se necesita otra estructura económica. Eso implica un crecimiento estable del Producto Interno Bruto (PIB)", afirma.
El analista dice que un modelo económico como el colombiano muestra crecimientos con poca generación de empleo. Señala que "con un dólar barato los industriales traen materias primas del exterior, que dan mayor productividad frente a las elaboradas en el país".
Otra apreciación del tema laboral hace Stefano Farné, director del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia. Dice que en materia de desempleo las circunstancias locales pueden ser determinadas por razones como calidad en la oferta laboral y bajos salarios. Esa situación explicaría los altos niveles de subempleo.
En mayo de 2008, la tasa de subempleo objetivo del total nacional fue de 9,5 por ciento y la de subempleo subjetivo alcanzó el 30 por ciento, según el Dane.
El empleo subjetivo se refiere al deseo manifestado por el trabajador de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o tener una actividad más acorde con sus competencias personales. En ese rubro, para el total nacional, el número de empleados que se cuentan en las estadísticas en mayo alcanza los 6 millones 306 mil personas. En cuanto al subempleo objetivo, las cuentas ascienden a un millón 998 mil personas.
Farné dice que al analizar la relación que existe entre crecimiento económico y desempleo, solo en el largo plazo se pueden observar los efectos de una economía que eventualmente no estaría generando nuevas plazas de trabajo, aunque es inminente analizar si los empleos que consiguen los colombianos son de buena calidad.
Sarmiento coincide en que lo más grave es que la tasa de subempleo está en niveles del 30 por ciento. "Ese es el resultado de un modelo de crecimiento montado en la apertura y en las importaciones, el cual genera productividad y grandes ganancias en las empresas pero no propicia empleo", agrega. En su criterio, es necesaria una política monetaria y fiscal que dé prioridad al empleo y no a la inflación.
Para el director del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social, una tasa de desempleo natural debe estar por debajo del 10 por ciento y es posible que Colombia pueda mejorar esos niveles, aunque no es una perspectiva que se proyecta a corto plazo si se tienen en cuenta las señales de desa-celeración que está mostrando la economía. "Si queremos bajar en forma sustancial la tasa de desempleo, debemos crecer de manera sostenida a un ritmo del 5 por ciento", indica.
Sin embargo, un menor impulso se comienza a notar en sectores claves para la generación de empleo en el país, como el sector de la construcción. Según el Dane, entre marzo y mayo, por ramas de actividades la construcción experimentó un comportamiento negativo de 2,4 por ciento en cuanto a la distribución porcentual y la variación de la población ocupada.
Otra rama de actividad, denominada 'servicios comunales, sociales y personales', de la que hacen parte trabajos relacionados con la salud, la educación, la vigilancia, la jardinería y el servicio doméstico, entre otros, también presentaron una menor oferta laboral. Incrementos relevantes corrieron por cuenta del comercio, restaurantes y hoteles.