En las empresas, como en las familias, los ejecutivos se irán algún día. Un escenario que es necesario planear.
EL CONCEPTO DE "planeación sucesoral" se está tomando cada vez más en serio en las empresas. Se refiere al mecanismo preventivo por el cual se definen (entre otros temas) quiénes internamente sustituirán las posiciones estratégicas cuando se van, generalmente por muerte, las personas que las ocupan. Este se ha convertido en uno de los factores más importantes para garantizar la continuidad y perpetuidad de las empresas en el tiempo.
No es muy frecuente que en Colombia se piense en la familia, desde el punto de vista patrimonial, como en una empresa. Pero la realidad es que los integrantes que están vinculados de una manera consanguínea también construyen un patrimonio personal y familiar cuyo propósito generalmente es de conservación o perpetuación. Y al igual que ocurre en las empresas, los miembros de las familias se irán algún día de manera definitiva. Y ese es un escenario que se debe planear.
Steve Jobs, presidente de Apple y Pixar Animation -uno de los genios del mundo actual-, se ha interesado en el crucial tema. Hace poco, en un discurso de grado, hizo una extensa reflexión sobre la muerte. A Jobs le habían diagnosticado un cáncer de páncreas y su médico le anunció que su enfermedad era incurable. Le dio entre tres y seis meses de vida. Pero el mismo día del diagnóstico una biopsia determinó que el cáncer era operable y tras la intervención se curó.
Sus reflexiones sobre la muerte arrojaron muchas luces sobre lo que significa el concepto de planeación sucesoral en la familia. "Nadie quiere morir -dice-.
Ni siquiera las personas que aspiran ir al cielo quieren morir para llegar allá. Y sin embargo, la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado a ella. Y así tiene que ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la vida".
Sus pensamientos van más allá: "La muerte es el agente de cambio que retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo -afirma-, recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida".
Las ideas de Jobs sobre la muerte son un buen resumen de lo que es la planeación sucesoral. La conciencia de la muerte, de que el tiempo es limitado -e incluso el miedo que produce asumirlo- es un primer paso esencial que las familias deben afrontar. La tendencia normal es evadirla, en especial en relación con las personas mayores. Pero una planeación seria, y necesaria para la continuidad de las empresas, obliga a tomarla con mucha seriedad.
El segundo eslabón es entender que afrontar la muerte conduce a entender los cambios que ella puede traer. Toda conciencia sobre un cambio es una oportunidad, pero esta en particular es una herramienta que abre una puerta para tomar decisiones importantes relacionadas con la familia: su estructura, su economía y sus necesidades presentes y futuras.
Sobre esta última reflexión, un artículo del New York Times en 2005 explicó cómo una pareja de abuelos reunió a sus hijos y nietos en su casa y les pidió a cada uno que hiciera una lista de uno a cinco, en orden de prioridades, sobre las cosas de su casa con la que cada uno querría quedarse. De esta manera, los abuelos definieron a quién dejarían cada uno de sus objetos personales y de pasada conocieron el valor sentimental que muchos de los mismos tenían para los diferentes integrantes.
Las familias deben tener en cuenta para la planeación sucesoral los sistemas regulatorios que generalmente se ocupan de que la herencia de una persona (al igual que ocurre en la empresa) es una prolongación o sustitución jurídica y patrimonial en los hijos, cónyuge u otros que tengan un derecho legítimo.
En este orden de ideas, un plan de sucesión dentro de la familia, como ente unido por aspectos sicológicos, jurídicos y patrimoniales, debe buscar la forma de fomentar la transmisión de todos estos elementos de una generación a la siguiente, de manera fija, preventiva y organizada, y teniendo siempre en cuenta todas las variables y las necesidades de la familia, sus coyunturas e integrantes.
Para que la planeación surta sus efectos en el tiempo es muy importante contar con esquemas exclusivos y hechos a la medida de cada familia, donde sea fácil la toma de decisiones en el tiempo por parte de quienes se han encargado para hacerlo. Hablar sobre estos esquemas dentro de la familia fomenta la confianza, la comunicación, la armonía y hasta la productividad de las empresas familiares.
Por supuesto hay que contar con esquemas que generen seguridad y confidencialidad dentro del grupo familiar, para evitar la necesidad de involucrar terceros que no sean de absoluta confianza.
En resumen, y tras las reflexiones de un especialista como Steve Jobs, hay que asumir la realidad de la muerte y entender la importancia de afrontar estos temas en las familias: hablarlos sin tapujos y planear con base en el sentido común para evitar que la muerte de los líderes de las empresas familiares -que siempre llegará- ponga en tela de juicio la continuidad de los negocios.
En palabras de Jobs: "asegurar que todo queda atado, y bien atado, para facilitarle las cosas a la familia".
POR PATRICIA SHUK APARICIO,
ABOGADA.