Febrero 13 de 2008

Pleito con ExxonMobil sacó a flote problemas de Pdvsa

En la práctica, la decisión de la estatal venezolana tiene poco efecto, pero es una señal de que las amenazas de no venderle más a EE.UU. pueden llegar más allá de las palabras.

A SUSPENSIÓN DE LAS relaciones comerciales y de suministro de crudo que anunció Pdvsa a la estadounidense ExxonMobil, la mayor petrolera del mundo, se ha convertido en un capítulo más de las peleas que ha emprendido la estatal venezolana, que, poco a poco, están minando su credibilidad en el intrincado mundo de los negocios petroleros.

En la práctica, la decisión de Pdvsa de no venderle petróleo a ExxonMobil, anunciada desde Caracas en la noche del martes, tiene poco efecto sobre el poder de maniobra de la compañía estadounidense la cual tiene varias fuentes donde puede adquirir lo que la petrolera les deje de vender.

Pero desde el punto de vista político es una clara señal de que las amenazas de no venderle más crudo a EE.UU., pueden llegar más allá de las palabras pronunciadas por Hugo Chávez, lo que en el futuro podría deteriorar la salud de la gigante petrolera latinoamericana.

Si en este momento a cualquier desprevenido se le ocurriera consultar por las principales cifras que maneja la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa),  para hacer algún estimativo sobre la industria, es probable que se tropiece con estadísticas que no corresponden con la realidad de lo que está pasando en las entrañas de esta compañía, una de las 10 mayores del mundo.

El problema real y de fondo es que con los cambios que ha sufrido Venezuela en los últimos años bajo el gobierno de Chávez, la petrolera comienza a mostrar signos de desgaste, los cuales se han traducido en caída en la producción, accidentes laborales en las refinerías y la desviación de su objetivo central: la producción y refinación de petróleo.

Pérdida de credibilidad

Las preocupaciones que ya vienen de tiempo atrás han cobrado relevancia y han salido a los medios a borbotones esta semana luego del anuncio de suspender la venta de crudo a Estados Unidos por el caso de ExxonMobil, que le ganó en primera instancia una querella para embargarle varias de sus cuentas por una suma de 12.000 millones de dólares.

Dice un  informe del analista Eddie Ramírez, retomado por la Asociación Civil Gente del Petróleo, que si bien Pdvsa insiste que está produciendo 3,2 millones de barriles diarios de crudo, esa cifra no es avalada por las agencias especializadas en este tipo de información. La propia OPEP, de la cual es miembro el país latinoamericano, dice que Venezuela está produciendo 2,5 millones de barriles de petróleo diarios.

Hay varias razones que apoyan esta tesis, como por ejemplo que hay menos taladros haciendo extracción de hidrocarburos y, de otra parte, el consumo interno indica que las centrales eléctricas están quemando productos del petróleo en lugar de gas porque éste no se encuentra disponible. Lo anterior quiere decir en plata blanca que si la producción de gas, que siempre está asociada al petróleo, es baja también lo es la de crudo.

En 2001 la producción de la empresa era de 3,09 millones de barriles por día y para 2007, según las metas de la misma empresa, debería estar en 5,4 millones de barriles por día.

Por eso las recientes amenazas que ha hecho Chávez a Estados Unidos de dejar de suministrarle petróleo debido al pleito con ExxonMobil, la mayor petrolera del mundo, lo que hace es minar aún más la credibilidad de la compañía.

"La advertencia de Chávez lo que hace es deteriorar el prestigio que ya ha ido perdiendo Pdvsa, pues luego de producir petróleo durante décadas, y procesar gasolina, ahora también está importando y comercializando huevos, leche y otros alimentos", dijo el experto en el tema petrolero José Suárez Núñez, del portal Petrofinanzas.Com.

De hecho, hoy Pdvsa tiene nuevas filiales como Petrocasa, Pdvsa Agrícola, Pdvsa Alimentación, Pdvsa Naval, Pdvsa Hogar, Pdvsa Industrial, Pdvsa Desarrollo Urbano, entre otras. Esas filiales se constituyeron como una forma de entregarle dividendos al pueblo venezolano porque, según el Gobierno, "antes la empresa no se preocupaba por la gente".

Hoy la compañía está totalmente politizada, pues el propio ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, es su presidente, lo que significa que se convirtió en juez y parte en el negocio.

Según Suárez gracias a los altos precios del crudo se esconde la realidad de una empresa que aparte del litigio con Exxon tiene procesos pendientes en tribunales internacionales con Enel de Italia, Total de Francia (que acaba de perder, por lo que debe pagar 900 millones de dólares), Eni de Italia y Conoco de E.U.  Así mismo, en los nueve años de gobierno chavista no se han presentado nuevos hallazgos de crudo.

La burocratización de la compañía también ha encendido las alarmas de los analistas. En el 2002 la empresa contaba con una nómina de 39.354 trabajadores y existía un plan de recorte de personal gradual de 7.000 empleados como resultado de la fusión de las tres grandes operadoras Lagoven, Maraven y Corpoven, en una sola empresa. Hoy la realidad es completamente distinta, pues trabajan en la compañía 113.000 trabajadores, lo que a todas luces sobrepasa las metas que se tenían al comienzo de la fusión.

El cambio en las reglas del juego también ha causado desconcierto. En diciembre pasado Pdvsa les notificó a todos sus clientes que los embarques de crudo deberían ser pagados ocho días después de la entrega, un hecho inédito en la industria mundial, en la que se manejan los desembolsos a los 30 días.

Esto, según los analistas muestra graves problemas de liquidez de una empresa que está siendo el principal motor de la economía venezolana.

El informe de Gente del Petróleo sostiene que los problemas de flujo de caja han obligado a la petrolera a endeudarse por 1.000 millones de dólares con el banco francés BNP Paribas, con 3.500 millones con los bancos japoneses Marubeni y Mitsui, a emitir 7.500 millones en bonos y a solicitar 4.000 millones a China, pagaderos contra ventas a futuro.

El mercado no miente y dice que en Pdvsa está pasando algo. Desde el viernes pasado sus bonos han caído cuatro puntos (de 102 por ciento a 97,9) y el riesgo país alcanzó el 5,33. Estadística que supera el 2,44 de Colombia y sólo se acerca al 4,63 que exhibe Argentina.

"El prestigio de la empresa venezolana está en entredicho y esto lesionará nuestra habilidad para conseguir y renegociar créditos y manejar la emisión de papeles", dijo el ex presidente de Pdvsa, Alberto Quirós Corradi, quien recuerda que "este año se vencen 2.800 millones de dólares en deudas y, por culpa de esta situación, el costo de renegociación puede ser muy alto".   

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