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Pero la mayor sorpresa ha sido el aumento en las exportaciones de oro en desuso (joyas en mal estado, anillos, aretes, cadenas, pulseras, entre otros), que se incrementó en 397%, las cuales no pagan regalías. Tampoco lo hace el oro en forma de pigmentos (semilíquido). Las cifras del DANE muestran que entre enero y junio de este año las exportaciones de desperdicios de oro llegaron a 137 millones de dólares, frente a los 90 millones del mismo período de 2006.
La situación preocupa, pues se puede tratar de un mecanismo para ocultar el oro de mina y evadir el pago de regalías, al punto que el ministro de Minas, Hernán Martínez, le pidió en marzo pasado a la DIAN tomar todas las medidas necesarias sobre el oro chatarra que pretenda salir del país. Las autoridades sospechan que el mineral extraído de la mina es convertido por los comerciantes en joyería, así sea un alambre, frente a lo no habría argumentos para decir que no es joyería en desuso.
Por tal motivo, se espera que este año se comience a recuperar el terreno perdido en producción, cuando empiece a operar el Proyecto Angostura, en California, con la operación de Greystar Resources, que probó un yacimiento de más de 10 millones de onzas de oro. Por su parte, la multinacional Anglogold Ashanti invierte actualmente 14,3 millones de dólares en la búsqueda de yacimientos de oro y cobre en los departamentos de Antioquia y Risaralda. Según ellos, Colombia es el mayor productor histórico de oro en Suramérica y no cuenta con métodos modernos de exploración. Agregan que el país tiene buena infraestructura física y seguridad corporativa, poca competencia en exploración de oro, un código minero actualizado y alta capacidad profesional.
Otro negocio grande en el sector lo lidera Tao Minerals que adquirió la mina El Colmillo, la mayor propiedad productora de oro de Colombia, ubicada en la zona La Tina, en Cáceres (Antioquia). Tiene 296 hectáreas y una planta de recolección con capacidad para remover 30 toneladas diarias de material. Por su parte, hace dos años, la firma inglesa Cambridge Mineral Resources (CRM) adquirió las minas Quintana, El Cinco y Santa Rita, por 25 millones de dólares, en la zona de Frontino (Antioquia). En la primera, espera lograr una producción anual superior a las 100.000 onzas de oro.
Entre los nuevos proyectos que están siendo objeto de adjudicación están el de Taraira, en Vaupés, en la frontera con Brasil, que tiene 9.973 hectáreas y en donde se han hecho perforaciones de hasta 1.118 metros. En Nariño, el año pasado, Tao Minerals adquirió dos licencias de explotación de oro y viene de obtener áreas en Acandí, Chocó y en Frontino (Antioquia).
Todo lo anterior demuestra que el entusiasmo es grande. Y aunque faltan los grandes descubrimientos, son pocos quienes ponen en duda que, en este tema, el país tiene un futuro dorado.