Los préstamos del sistema financiero crecieron 72% desde 2005 y los que están en mora aumentaron 122%.
EL PASADO DICIEMBRE, Reynel Gómez, un empresario de la confección de Bogotá, recibió la buena noticia de que le habían aprobado un crédito de libre inversión por 15 millones de pesos, a un plazo de tres años. La entidad que le prestó no le puso mucho problema, pues Gómez demostró ingresos mensuales por 2,9 millones de pesos mensuales y se respaldó en un historial de pago impecable.
Los pagos iban puntuales hasta el mes de abril cuando el otrora deudor modelo dejó de cumplirle al banco. ¿Qué pasó? Que las deudas se le salieron de control, ya que en vez de reducirlas, como tenía planeado, lo que hizo fue agrandarlas más.
El banco que le prestó a Reynel le puso como condición adquirir su portafolio de servicios, que incluye dos tarjetas de crédito, cuenta de ahorro, corriente con cupo de sobregiro y un crédito rotativo. Efectivamente utilizó los 15 millones para pagar algunas cuentas, pero también usó intensivamente los otros productos que le dio el banco y el resultado es, que los pagos mensuales que debía hacer, superaron sus cálculos e ingresos.
Aunque casos como los citados no son los de la mayoría, sí muestran una preocupante tendencia al alza, dice un empleado bancario que justamente tiene como misión venderles el portafolio financiero a sus clientes. Las cifras de la Superintendencia Financiera muestran que mientras en diciembre de 2005 la cartera de consumo que estaba en mora (incluye la de las tarjetas de crédito y la de los préstamos de libre inversión) era 3,9% del total, en mayo de este año ya había subido al 5,1%. En valores los préstamos atrasados pasaron de 683.000 millones a 1,5 billones de pesos.
Si bien esas cifras son pequeñas frente a los 30 billones que tienen prestados las entidades financieras para consumo, son una alerta temprana. Los conocedores afirman que la culpa la tiene el hecho de que están entregando más créditos. No en vano, mientras la cartera total del sistema financiero creció 72% en los últimos 17 meses, la que estaba en mora aumentó 122%.
Un empleado bancario que ofrece tarjetas de crédito tiene otra explicación para este fenómeno. "No es tanto que los bancos den más préstamos, sino que se los dan a las personas que ya los tienen y no les interesa prestarles a los que están por fuera del sistema financiero".
Casos como el de Reynel Gómez pueden llegar a ser peores. Por ejemplo, a Carlos Arturo Ramírez, un vendedor de minutos de celular, le llegaron a su casa dos tarjetas de crédito sin ser solicitadas, con un cupo de 23 millones de pesos.
Y esto a pesar de que los colombianos no usan todo el cupo de sus tarjetas de crédito, pues de los 10,7 billones de pesos que según la Superfinanciera se podían gastar en mayo pasado, solo usaron 4,6 billones. Pero la 'tentación' siempre es muy grande. "Le vendí la cartera a un banco para pagarle a otro y en este momento tengo tres tarjetas de crédito, que estoy tratando de cancelar, para quedarme con una sola y ordenar mis finanzas", dice un oficinista.
Por lo general cada entidad tiene una política diferente para otorgar el cupo de las tarjetas, aunque el patrón normal es el de 10 veces el salario. El problema aparece cuando un usuario recibe varias ofertas al tiempo o no cuenta toda la verdad en la solicitud que hace. "Hay personas que reportan un menor número de hijos o dicen que no tienen, y según nuestros modelos, cada hijo resta la capacidad de pago en 350.000 pesos. También inflan sus salarios, cuando en el certificado de ingresos y retenciones se ve que ganan menos, pero los bancos solo les piden un certificado laboral", precisa un conocedor.
Así las cosas, la responsabilidad es compartida. Y aunque todavía el sistema financiero está lejos de registrar las preocupantes cifras de los años de la crisis, el campanazo ya ha sido escuchado. Tal como en otros temas de la vida, los conocedores aconsejan moderación, tanto por parte de las entidades como de los usuarios del crédito de consumo.
BUENAS PAGAS
La mayoría de los deudores colombianos son 'buenas pagas' y eso se evidencia en el hecho de que el 94% de los créditos vigentes estén al día. Sin embargo, mientras que los que tienen créditos de vivienda cada vez muestran mejores indicadores de cumplimiento, aquellos que disfrutan de préstamos de consumo y microcréditos están aflojando en sus pagos. La cartera de consumo bien calificada disminuyó, según Asobancaria, 0,5% entre mayo del presente año y el mismo mes de 2006. En el caso del microcrédito, la caída registró un 0,6%.
CARTERA DE TARJETAS DE CRÉDITO
(en millones de pesos, a mayo del 2007)
|
Banco |
Monto |
|
Bogotá |
604.160 |
|
Popular |
64.111 |
|
Santander |
180.038 |
|
Bancolombia |
977.339 |
|
Citibank |
964.896 |
|
Banistmo |
146.154 |
|
Sudaméris |
42.772 |
|
Bbva Colombia |
417.721 |
|
Crédito |
107.382 |
|
Occidente |
274.360 |
|
Caja Social |
186.663 |
|
Davivienda |
1.462.476 |
|
Colpatria |
642.543 |
|
Banco Agrario |
41.918 |
|
AV Villas |
82.006 |
|
Granbanco |
304.800 |
|
Inversora Pichincha |
2.378 |
|
CMR Falabella |
105.223 |