Abril 20 de 2007

Como por entre un tubo

Dos nuevas iniciativas permiten la consulta de impuestos y el pago de aportes parafiscales a través de Internet.

HAY QUIENES DICEN que en Colombia la tecnología es como la Justicia: cojea, pero llega. Ese parece ser el caso para los contribuyentes tributarios y de parafiscales, que deberían verse beneficiados por varias iniciativas que permitirán hacer operaciones como cotizaciones, pagos y seguimientos a través de Internet.

El giro tiene que ver con dos temas esenciales. El primero está a cargo de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), que a partir de mayo adoptará el Servicio Informático Electrónico de la Obligación Financiera. Este le permitirá tanto a la administración tributaria como a los contribuyentes, declarantes de renta, agentes de retención, importadores, exportadores y los demás que tienen obligaciones con la entidad estatal obtener la información relacionada con sus compromisos.

Según la Dian, el servicio informático tendrá funciones equivalentes a las que realiza un banco cuando uno de sus clientes solicita un estado de cuenta. Aunque aún todos los detalles no han sido definidos, el servicio permitirá generar consultas de todas las obligaciones fiscales: tributarias, aduaneras, cambiarias, administrativas y judiciales y los saldos de las mismas, si se tienen, con sus respectivos intereses. De igual manera, permite generar el recibo oficial de pago a partir de la obligación consultada y de la fecha establecida por el responsable. La Dian subraya que esta es una herramienta de apoyo que facilitará la gestión de la administración, y la información y seguimiento de las obligaciones para los contribuyentes.

El segundo gran tema está relacionado con los trabajadores independientes -profesionales o no-, y empresas con 30 empleados o menos, que deberán liquidar y pagar sus cotizaciones parafiscales mediante la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila), cuya característica central es la de ser un documento electrónico que se diligencia a través de la Red. Uno de los objetivos del nuevo procedimiento es el de reducir la evasión y elusión de cotizaciones a la seguridad social, que incluyen los aportes correspondientes a salud, pensiones, riesgos profesionales y parafiscales (Sena, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y cajas de compensación familiar).

El primer paso para usar Pila es inscribirse ante cualquiera de los 21 operadores de información (cuyo listado está en la página web del Ministerio), diligenciar la planilla y autorizar su pago mediante una operación débito.

Sin embargo, siempre existe la duda de aquellos contribuyentes que no se sienten cómodos con la tecnología. Tal es el caso de la bogotana Cecilia Cáceres, en plan de pensionarse, quien debe cotizar a salud como trabajadora independiente. Su relación con Internet es mínima y piensa que "la forma electrónica como debo pagar ahora es un verdadero enredo. El Gobierno no nos debería complicar la vida inventándose cosas en lugar de dejar el sistema actual: con formulario de papel y en una entidad bancaria".

No obstante, el Ministerio aclara que para quienes no tienen la facilidad del Internet o la de una transferencia de recursos, existe la opción del pago asistido, que consiste en suministrarle toda la información al operador, quien diligencia la Pila y le indica la forma de hacer el pago. Dicho servicio tendrá un costo para el cotizante -que incluye el trabajo del operador de información y la tarifa que cobre el banco por recibir el pago-, pero éste todavía no se ha definido. 

 

SISTEMA CAÍDO

Aunque un número creciente de empresas y trabajadores independientes en Colombia utiliza Internet y tiene fácil acceso a un computador, la tecnología no deja de tener sus bemoles, como los ilustran dos ejemplos recientes. El primero tuvo lugar hace una semana cuando se vencía en la Dian el plazo para presentación de la declaración de renta de algunas sociedades, el cual debe hacerse en formato electrónico.

Pues bien, el día del plazo final el sistema tuvo tal congestión que colapsó, con lo cual el ente estatal aceptó la presentación de información en papel, para aquellos contribuyentes que no lo pudieron hacer por la Red. El segundo ejemplo fue el del pago del impuesto de vehículos en Bogotá, cuyo límite era el 18 de abril para quienes desearan obtener un descuento de 10%. Una vez más, el tráfico fue de tal magnitud que la página de la Secretaría de Hacienda no respondió, con lo cual más de un contribuyente no pudo imprimir su liquidación, ni acogerse al beneficio del caso.

 

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