Las ventas de vehículos en enero pulverizaron todas las marcas anteriores y el sector se prepara para otro año récord.
UN ENERO SIN PRECEDENTES acaba de reportar el sector automotor colombiano. Como nunca antes había ocurrido en la historia del mercado, el mes pasado las ventas alcanzaron las 18.659 unidades, 52% por encima de la cifra registrada un año atrás, de acuerdo con datos divulgados por Econometría con base en los reportes del Comité Automotor que integran los representantes de ensambladoras e importadores de vehículos del país. A Noel Ardila, gerente comercial de Distoyota, el dato no lo tomó por sorpresa pues logró cumplir su meta de ventas del mes en un 120%. "En la gama alta tuvimos muy buen desempeño, en buena medida porque estamos notando un desplazamiento de clientes que si antes tenían 50 millones de pesos y estaban pensando en un carro más pequeño, ahora ven que tienen buena opción para uno más grande", aseguró el ejecutivo. Varios factores contribuyeron a este buen desempeño, que no deja de asombrar a los gerentes de ventas de ensambladoras y concesionarios: desde un represamiento de ventas de diciembre, por efectos de la anunciada reducción en el IVA a partir de enero del 2007 para ciertos vehículos, hasta el comportamiento favorable del dólar para los importadores, las tasas de interés y el crecimiento de la economía. En materia de precios, las bajas son evidentes. Los vehículos de más de 1.400 centímetros cúbicos muestran desde enero reducciones que van desde el 3% hasta el 10%, dependiendo de la marca, el modelo y los accesorios. Esto responde a la reforma tributaria de diciembre que incluyó una disminución en el Impuesto al Valor Agregado, IVA, para los vehículos descritos, cuyo gravamen pasó de 35% a 25%. En diciembre hubo rumores de que ante la inminencia de los menores precios algunas ventas se habrían represado, aunque en ese mes el número de unidades colocadas también fue cercano a 19.000. Voceros de BMW, por ejemplo, afirmaron que a finales del año un pequeño porcentaje de clientes preguntó por los cambios pero que no hubo una variación notoria en el ritmo de negocios. Pero otra es la percepción de Andrés Aguirre, gerente comercial de automóviles de Chrysler, Jeep, Dodge y Mercedes Benz, quien dijo que "definitivamente sí existió un represamiento en ventas al detal, dadas las condiciones de disminución del IVA a partir de enero de 2007". Bajo esas circunstancias, resulta comprensible la impresionante dinámica de enero, pues las ventas fueron cerca de dos veces y media las de hace tres años. Según el vicepresidente técnico de Acolfa, Alberto Macías, el impacto real de la reducción del IVA fue de aproximadamente 7,4% en promedio, lo que se ha convertido en buen 'gancho' para la venta de algunos modelos. Mauricio Hernández, gerente comercial de Didacol, que vende la marca Peugeot, sostuvo que este factor benefició a unos más que a otros. "Mucha gente veía nuestro modelo 206 como de gama alta frente a otros nacionales y con los precios vigentes desde enero se dieron cuenta que la diferencia es muy pequeña", señaló el ejecutivo. Sin embargo, el IVA no fue el único elemento que incidió en los precios de los vehículos. La reducción del arancel con México para un cupo de 5.000 vehículos también mejoró la competitividad de marcas como Volkswagen y Nissan, cuyo arancel en 2007 es de sólo 6%. No obstante esos movimientos, las ensambladoras nacionales están tranquilas, al cabo de un 2006 muy bueno gracias no sólo al mercado interno, sino a las exportaciones a Ecuador y Venezuela. José Román, gerente corporativo de GM Colmotores, anotó que "la gente está comprando más carros porque tiene una mejor situación económica, las tasas de interés son muy buenas y la economía va muy bien". El factor de la financiación ha resultado clave, pues las entidades de crédito tienen ofertas muy atractivas, tanto en plazo como en tasa de interés. Según Noel Ardila de Distoyota, por primera vez el mercado ofrece hasta siete años de plazo y hay tasas de 1,3% mensual muy inferiores al 2% de hace tres años y al 3% de hace cinco. Todo esto ocurre a pesar de los atascos crecientes en las principales ciudades, del número en aumento de municipios que imponen restricciones al tránsito, de los huecos en la calle, de los peajes y del precio de la gasolina. La explicación, tal vez, la dio la semana pasada Manuel Rodríguez, un profesional bogotano que salía con su modelo cero kilómetros de un concesionario Chevrolet. "Es que -explicó- no hay como estrenar carro".
Las previsiones
Luego de cerrar 2006 con ventas récord de 201.637 vehículos, las perspectivas del sector siguen siendo positivas y las cuentas que hacen los empresarios del ramo van desde las más optimistas hasta las cautelosas. Para Noel Ardila de Distoyota, si el crecimiento mantuviera el ritmo de enero, la cifra total en 2007 podría superar las 260.000 unidades colocadas, que en opinión de este ejecutivo no es descabellada "porque hay un cierto atraso en el mercado". Por su parte, Andrés Aguirre, de Chrysler, tiene el pronóstico de unas 212.000 unidades, una cifra muy parecida a la que espera BMW. Aunque esas proyecciones superan en más del doble el promedio histórico reciente del país, palidecen frente a los más de 343.000 vehículos vendidos en Venezuela en 2006 o los casi 1,2 millones de México. En el país vecino el pasado enero fue también un mes record con 28.619 unidades colocadas, 40% por encima de las registradas un año atrás.