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Bajo esas circunstancias, resulta comprensible la impresionante dinámica de enero, pues las ventas fueron cerca de dos veces y media las de hace tres años. Según el vicepresidente técnico de Acolfa, Alberto Macías, el impacto real de la reducción del IVA fue de aproximadamente 7,4% en promedio, lo que se ha convertido en buen 'gancho' para la venta de algunos modelos.
Mauricio Hernández, gerente comercial de Didacol, que vende la marca Peugeot, sostuvo que este factor benefició a unos más que a otros. "Mucha gente veía nuestro modelo 206 como de gama alta frente a otros nacionales y con los precios vigentes desde enero se dieron cuenta que la diferencia es muy pequeña", señaló el ejecutivo.
Sin embargo, el IVA no fue el único elemento que incidió en los precios de los vehículos. La reducción del arancel con México para un cupo de 5.000 vehículos también mejoró la competitividad de marcas como Volkswagen y Nissan, cuyo arancel en 2007 es de sólo 6%.
No obstante esos movimientos, las ensambladoras nacionales están tranquilas, al cabo de un 2006 muy bueno gracias no sólo al mercado interno, sino a las exportaciones a Ecuador y Venezuela. José Román, gerente corporativo de GM Colmotores, anotó que "la gente está comprando más carros porque tiene una mejor situación económica, las tasas de interés son muy buenas y la economía va muy bien".
El factor de la financiación ha resultado clave, pues las entidades de crédito tienen ofertas muy atractivas, tanto en plazo como en tasa de interés. Según Noel Ardila de Distoyota, por primera vez el mercado ofrece hasta siete años de plazo y hay tasas de 1,3% mensual muy inferiores al 2% de hace tres años y al 3% de hace cinco.