Si no hubiese sido por la notable actuación de los muchachos de la Selección Sub-17, que con más determinación que táctica alcanzaron un decoroso cuarto puesto en el Mundial de Nigeria, el 2009 habría pasado a la historia como el año de la hecatombe del fútbol nacional.
A excepción del coraje de jovencitos dirigidos por Ramiro Viáfara (ver al final), el fútbol colombiano en este año resultó mucho más penoso que glorioso, por no decir desastroso.
Antes que otra cosa, 2009 marcó la debacle de la Selección Colombia en su pobre intento por asistir al Mundial de Sudáfrica. Por supuesto, eso no significa que la culpa la tuvo lo sucedido en este año, ya que el barco tricolor venía hundiéndose desde 2007 cuando Jorge Luis Pinto era el conductor.
Sin embargo, lo que sí es innegable es que el proyecto llamado Selección Colombia se desmoronó calamitosamente en 2009. El año dejó claro que todo terminó peor y que el equipo, por cuenta propia, nunca mereció clasificar. La falta de continuidad en los procesos ¿responsabilidad del Comité Ejecutivo de la Selección¿ otra vez pasó su cuenta de cobro. Eso por no hablar del cambio de sede local (Bogotá por Medellín).
El técnico 'bombero', Eduardo Lara, jamás encontró el equipo. ¿Pero cómo lo iba a encontrar si no hubo un solo jugador con el puesto asegurado? Hay que recordar que en las eliminatorias saltaron a las canchas 55 jugadores de 94 convocados. Escandaloso.
Y 2009 volvió a evidenciar la aterradora falta de gol. Rubén Darío Bustos, con solo tres partidos en la primera ronda, terminó de goleador del equipo junto con Jackson Martínez, de pocos minutos en la segunda ronda. Así, imposible.
Pero más allá de que la Selección jugó mal ¿muy mal¿, la catástrofe también dejó inmensas dudas sobre el manejo de la escogencia de los jugadores. El ex capitán de la selección, Jorge 'el Patrón' Bermúdez, señaló en septiembre: "No causa seguridad ver cómo pasan jugadores como si fuera una vitrina de ventas".
Con la tercera eliminación al hilo, la Selección acumuló 12 años sin escuchar su himno en una Copa del Mundo.
'Oso' continental
¡Y qué decir de la Copa Libertadores, cuya versión 2009 resultó ser la peor en los últimos 25 años para el país! La historia dirá que el más importante torneo de clubes del continente acabó este año demasiado rápido para los equipos colombianos.
Cuando apenas comenzaba mayo, América de Cali, Independiente Medellín y Boyacá Chicó dijeron adiós en la primera fase de la Copa. Semejante fracaso no se veía desde 1984 cuando Colombia tampoco pudo tener representantes en los octavos de final.
El Chicó, con el atenuante de ser novato en torneos internacionales, ganó ante el Aurora pero no pudo hacer más ante la U. de Chile y Gremio. América y Medellín, por su parte, solo sumaron entre ambos una sola victoria: la del 'Poderoso de la Montaña' frente a un São Paulo que presentó un equipo suplente, ya que tenía la clasificación asegurada.
Y por el lado de la Copa Suramericana, aún peor. La representación colombiana en 'la otra mitad de la gloria' (como le dicen a este torneo) fue más que penosa: cuando este arrancaba, a mediados de agosto, Deportivo Cali y Equidad Seguros también fueron eliminados en la primera fase del certamen a manos de los chilenos Unión Española y Universidad de Chile.
Y para completar el año, desde el escritorio los directivos decidieron derogar en noviembre la norma del jugador Sub-18 en el torneo local para "acabar con la mafia enquistada en el fútbol que se encarga de adulterar y arreglar las edades de los jugadores", tal y como lo explicó el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya. Lo único que hizo la medida fue dejar en el aire la terrible sensación de que a los directivos les quedó grande un tema de control.
¿Qué hubo de bueno? Muy poco. Tal vez la súbita aparición de Leonel Álvarez como director técnico y la clasificación de Honduras, bajo la dirección del valluno Reynaldo Rueda, al Mundial 2010. De resto, como dice la canción que hizo famosa Sandro: "Penas y penas y penas..."
Sobre Eduardo Lara recayó la responsabilidad de la tercera eliminación al hilo del Mundial.
El contentillo
Con mucha entrega y sacrificio, luego de siete partidos disputados -en los cuales obtuvo un total de tres victorias, dos empates, dos derrotas-, la Selección Colombia Sub-17 logró un cuarto puesto al caer por la mínima diferencia ante España, en lo que fue una destacada presentación en la Copa Mundial Nigeria 2009. Y más allá de que la Federación Colombiana decidió retirar a siete de los integrantes por dudas en sus documentos de edad con dos semanas de anticipación, este aguerrido equipo matizó un año desastroso para la historia del fútbol colombiano.
Por Mauricio Silva, editor de Deportes de Cambio.