Pese a sus grandes esfuerzos, Rafael Nadal parece más cerca de descender al tercer puesto que de recuperar el primero del escalafón mundial.
Poco antes del inicio del Masters de Londres, el torneo al que solo llegan los ocho mejores, Rafael Nadal se encontraba en una particular encrucijada: recuperar el primer puesto que hoy atesora Roger Federer o no perder el título de 'dos' del mundo en beneficio de Novak Djokovic.
La semana pasada, el español completaba seis meses sin poderle ganar a ninguno de los ocho primeros y debutó en Londres con una derrota ante el sueco Robin Soderling.
Conocido como 'el Perro Loco', Soderling había afirmado días antes que Nadal se jugaba su prestigio en el partido contra él. Una provocación, muy a la manera de los viejos boxeadores, que parece haber hecho efecto ya que el 'Rafa' perdió en apenas dos sets.
Sin embargo, para todos estaba claro que, aun cuando Nadal no se jugaba su prestigio porque ya jamás tendrá que jugárselo -con lo hecho pasará a la historia-, una vez más su figura volvía a tambalear si se tiene en cuenta que ya son varios los que le han tomado la medida a su juego.
Días antes, el ruso Nikolay Davydenko había afirmando que Nadal "no tiene ni saque ni volea", de nuevo, con el único fin de desestabilizar al actual número dos. Y todo parece indicar que lo están logrando: tras el partido frente a Soderling, el mallorquín achacó su derrota a su "intranquilidad mental" y a la "falta de confianza".
Lo cierto es que el Masters de Londres no se le da bien a Nadal. Las estadísticas dicen que se ha clasificado cinco veces para jugarlo, que en dos declinó tomar parte y que en otras dos su mejor resultado han sido unas semifinales. Habrá que esperar cómo termina este torneo y si será capaz de recuperarse, porque a estas alturas un triunfo de Nadal en Londres sería toda una sorpresa.
Eso se debe, en buena parte, a que llega bastante tocado al final de temporada.
Y eso, a su vez, tiene que ver con el principal peligro para su futuro -tema de fondo de su carrera-, que es su innegable desgaste físico.
Tal vez por eso Nadal cada vez descansa más porque su cuerpo, desestabilizado por su lesión de rodilla, le ha empezado a pasar la factura, pese a que su cabeza le indica que tiene todo para aspirar a muchos torneos.
Recientemente el diario El País de España escribió: "Rafael Nadal es hoy un tenista que solo sufre, inconformista cuando el resultado se empina, pero corto de juego y asequible para jugadores que antes le quedaban a un siglo de distancia".
Por eso hoy las sensaciones que transmite el número dos del mundo no son tan alentadoras como de costumbre. Y él, así como su equipo, son conscientes de que si su físico y su mente siguen así, su nombre terminará acomodado en el tercer puesto del escalafón cuando termine el año.
Lo peor de todo es que el serbio Novak Djokovic, el actual número tres, cada vez se ve más fuerte y con toda la pinta de número dos.
¿Djokovic, el número dos?
Desde su victoria en París-Bercy, el serbio Novak Djokovic se ha convertido en una seria amenaza para el español Rafael Nadal en el escalafón mundial de la ATP, quien a su vez aún aspira al número uno del suizo Roger Federer. Todo quedará resuelto este fin de semana en la Copa Masters de Londres. Djokovic es el tenista más en forma en la actualidad y lo acredita el hecho de haber ganado los dos últimos torneos en los que participó: Basilea y París-Bercy, este último su primer Masters 1000 de la temporada. Si a eso se añade que el lunes derrotó categóricamente a Davydenko, que en Suiza doblegó a Federer en la final, y en Francia a Nadal en semifinales, todo apunta a que será el gran calificado. ¿Nadal podrá ser líder al final del año, en detrimento de Federer?
¿O Djokovic será el número dos, en detrimento de Nadal? Por ahora el serbio responde: " Si coincides en la época de Federer y Nadal, tienes un problema. Pero ahora soy favorito".