El Tour de Francia de 2009 no se quedará sin representantes colombianos. Si bien es cierto que las épocas de contar con un gran número de pedalistas nacionales en la prueba por etapas más importante del mundo ya pasaron, en las piernas de RigobertoUrán (Caisse d'Epargne) y de Leonardo Duque (Cofidis) hay esperanzas de obtener alguna victoria parcial, a lo único que podemos aspirar con sus pedalazos.
Urán debuta en el Tour, mientras Duque hará su segundo año. A Rigoberto le llega, según él, muy temprano la oportunidad de disputarlo, pues no lo esperaba. En su calendario, diseñado desde el año pasado, no figuraba correrlo, porque todo estaba orientado hacia la Vuelta a España, pero le llegó la hora a sus escasos 22 años.
¿Qué podemos esperar de ellos? Duque podría estar cerca de una victoria de etapa, aun cuando aseguró que quería pelear por la clasificación de la regularidad. Este embalador, nacido en Cali el 10 de abril de 1980, fue segundo en la jornada 14 del Tour de 2008 que perdió por media rueda con el español Óscar Freire.
Tiene un problema: le toca rebuscársela solo, pues en su equipo no hay quién le levante el embalaje. Por eso su función en las llegadas planas será coger la rueda de los más rápidos, meter el manubrio y tratar de derrotarlos en los 200 metros finales. No es imposible, pero sí complicado.
Urán, por su parte, sueña con ganar una jornada y, distinto a su compatriota, tiene algo a favor: en su equipo no hay un 'capo' al que le tenga que trabajar y podrá correr con libertad.
Duque y Urán saben que tienen la responsabilidad de representar al ciclismo colombiano que ha sido ganador en el Tour, pues nadie le ha regalado las 13 victorias de etapa, los cuatro títulos de montaña, los dos de mejor joven y el tercer lugar de Fabio Parra en 1998.
Desde 1983, cuando Colombia fue por primera vez al Tour con un equipo nacional, nunca se ha quedado sin representantes en la prueba. Sin embargo, las cosas hoy son a otro precio. ¿La razón? El ciclismo ha cambiado. Con el nacimiento del Pro Tour, selecto grupo de conjuntos que están obligados a competir en las carreras más grandes, todo se ha dificultado. Allí, solamente figuran cuatro pedalistas nacionales: Marlon Pérez y Urán (Caisse d'Epargne), Mauricio Ardila (Rabobank) y Duque.
Pérez y Ardila no corren el Tour porque les trazaron calendarios distintos. Mauricio, por ejemplo, nunca ha estado en la prueba francesa y este año, su 'capo', Denis Menchov, lo pidió para que hiciera parte del equipo con el que ganó el pasado Giro de Italia. ¿Por qué no corre Mauricio Soler? Su escuadra, el Barloworld, no es de Pro Tour y le toca pelear una carta de invitación, pero la mala actuación del equipo y el positivo de Moisés Fuentes, el año pasado, impidieron que se le reservara una. Solo dos cartas para el Tour 2009: un novato y un neo experto. Eso es lo que hay.
Leonardo Duque, la 'experiencia'
¿Han cambiado sus objetivos este año en el Tour?
La idea es estar en los embalajes, disputarlos y luchar por la camiseta verde, que identifica al ciclista más regular de la carrera.
¿Cofidis va por la general o por una victoria parcial?
Ganar una etapa sería lo ideal. Eso es mejor que hacer una buena carrera en la regularidad.
Pero a usted le toca rebuscársela...
Me toca solo, pues en el equipo no hay quién me levante los embalajes. La idea es aprovechar el trabajo de los demás. Esa misma labor le tocará a Óscar Freire y ahí veremos cómo se presentan esos metros finales.
Rigoberto Urán, el novato
¿El Tour estaba en su calendario?
No lo esperaba este año. Hace dos meses estoy en Europa y he estado bastante bien. Todo el trabajo apuntaba hacia la Vuelta a España, pero Alejandro Valverde no puede correr el Tour y eso hizo que se adelantara mi participación.
¿Cuál es su meta en esta carrera?
Hay que ser realistas, estar arriba en la general, en mi primer año, es difícil. Por eso quiero ganar una etapa, pues hace como un año que no pruebo la victoria en Europa.
¿Lo ve posible?
En el equipo no hay un 'capo'. Vamos con libertad, a buscar etapas y eso nos da la opción de pelear por un triunfo parcial.
Por Lisandro Rengifo / experto en ciclismo de El Tiempo