La Fórmula 1 toma un nuevo aire tras el rescate de la escudería Honda y el anuncio de la llegada de un equipo 100% gringo.
Revuelo mundial produjo el pasado 5 de diciembre el anuncio de retiro de la empresa japonesa Honda Motor Co. de las pistas de la Fórmula 1. Con su adiós, la máxima categoría de la velocidad se quedaba con tan solo nueve equipos en competencia.
Era claro, entonces, que la crisis económica mundial también afectaría al deporte más costoso del mundo y que todo podría ser aún peor. De hecho, en el pasado febrero, la aseguradora holandesa ING anunció que en 2010 dejará de apoyar a Renault, así como el Royal Bank of Scotland declaró que al terminar el 2010 finiquitaría su contrato con Williams. Caos, pánico y desilusión.
Sin embargo, dos recientes noticias le han dado nuevo aire a la Fórmula 1 y el panorama no se antoja tan oscuro. Por un lado, ya se puso en marcha un proyecto para el ingreso en el año 2010 de un equipo 100% estadounidense denominado USF1 (ver recuadro). Y por otro, todo parece indicar que se le apareció un Mesías a la escudería Honda y hay cómo revivir al muerto.
Curiosamente, el renacimiento del equipo japonés proviene de sus entrañas, gracias a que el viejo director del equipo, el británico Ross Brawn (ver recuadro), decidió meterse la mano en el bolsillo y sacar adelante un megaproyecto. Así, con el aporte de inversionistas, el inglés ya se hizo a la propiedad de la escudería y anunció su participación en la temporada que en pocas semanas más arrancará en Australia.
Aun cuando poco tiempo tiene para preparar a su equipo, el viejo zorro está convencido de que todo saldrá bien. La renovada escudería utilizará motores de 2,4 litros Mercedes-Benz F0108W, suministrados por Mercedes-Benz High Performance Engines, con sede en Brixworth, Inglaterra; mientras que el chasis lo ha facilitado Honda.
Ese viejo empleado -que hoy es el jefe- lanza un salvavidas para el automovilismo mundial y con él dice: aquí estamos. Claro, Honda ahora se llamará "Escudería Brawn GP".
ASÍ ES EL PROYECTO USF1
Fue confirmado el ingreso en la Fórmula 1, para el año 2010, de un equipo 100% estadounidense, denominado USF1. Se trata de la primera escudería totalmente norteamericana, tanto en tecnología, fabricación y conducción, para las competencias de la Fórmula 1. Una gran inversión que, además, buscará que en el calendario de los grandes premios vuelva a incluirse a Estados Unidos, que fue dejado a un lado en la temporada pasada. Ya se sabe que la aspiración económica es la de contar con 50 millones de dólares para que funcione la escudería, construir los vehículos en la ciudad de Charlotte y contratar a pilotos norteamericanos para que conduzcan los coches. Para Bernie Ecclestone y Max Mosley, amos y señores de la Fórmula 1, la noticia les cae como anillo al dedo ya que con esto estarían abriendo del todo el inmenso mercado norteamericano para la máxima categoría.
¿QUIÉN ES EL MESÍAS?
Ross Brawn es un ingeniero británico que ha trabajado en diferentes escuderías a lo largo de su trayectoria profesional y ha demostrado ser uno de los mejores en su campo. Su experiencia en la F1 se inició en 1976 como mecánico de Williams, en 1977 pasó a la empresa March Engineering, especializada en la construcción de automóviles de competición para Fórmula 1; en 1978 volvió a ser mecánico de Williams y en 1979 fue nombrado jefe de aerodinámica. En 1986 fue diseñador jefe de la escudería Arrows; en 1991 recaló en el equipo Benetton como director técnico; en 1997 llegó a la Ferrari donde permaneció diez años como director técnico y donde consiguió cinco campeonatos consecutivos para el equipo rojo. Finalmente, en el 2007 fue contratado por Honda como director del equipo.