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SI HAY UN DEPORTE en el que Colombia sea potencia mundial, ese es el patinaje de velocidad. Hace un año, en el Mundial de Anyang, Corea del Sur, Colombia consiguió su tercer título consecutivo en la tabla general de medallería (Suzhou, China en 2005 y Abruzzo, Italia en 2004), que sumado al obtenido en 2000 en la ciudad de Barrancabermeja, le dan cuatro títulos orbitales a la Selección Nacional. Ahora, rodando como local en Cali, la Selección Colombia-Pastas La Muñeca tendrá la oportunidad de revalidar su condición de potencia orbital, en el Mundial de Patinaje de Velocidad que se realizará del 17 al 25 de agosto. "Todos las selecciones van a Cali con el único objetivo de vencer a Colombia. Tácticamente todos los equipos están pendientes de lo que nosotros hagamos", explica Libardo García, entrenador de la Selección Colombia modelo 2007. Aunque los principales rivales del equipo nacional son Italia, Estados Unidos, Argentina y Corea del Sur.
Esta Selección Colombia, que no cuenta con algunas de las figuras más reconocidas como Cecilia Chechi Baena o Jorge Botero, demuestra que el patinaje en Colombia lejos de ser flor de un día es un deporte lleno de talento, ganas y renovación. "No pienso perder ninguna de las medallas que voy a disputar. Tenemos que hacer respetar nuestra casa", señala Sara Vallejo, quien competirá en las pruebas de velocidad en la categoría juvenil, y quien a sus 16 años ya representó a Colombia en el pasado Mundial de Corea del Sur. De los 28 seleccionados, el 50% ya ha sido campeón del mundo.
Cuestión de método
Y mientras que en Colombia los éxitos obtenidos en otros deportes, como el fútbol y el boxeo, parecen obedecer al talento de una generación, en el patinaje cada día son más las estrellas que despuntan. Todo por cuenta de un aplicado proceso en el que se conjugan a la perfección el trabajo en divisiones menores, el seguimiento de un proceso y el apoyo de un patrocinador, en este caso Pastas La Muñeca. "En 1995, teníamos apenas seis ligas de patinaje, pocos escenarios deportivos y cerca de 350 atletas. Ahora contamos con 26 ligas, más de 16.000 patinadores y más o menos un centenar de patinódromos. Tenemos garantizado al menos cinco años como potencia mundial", asegura Carlos Orlando Ferreira, presidente de la Federación Colombiana de Patinaje. El equipo colombiano tendrá la oportunidad de demostrar qué tan cierta es esa sentencia rodando de local en Cali, al enfrentar a deportistas de 50 países de los cinco continentes, convocatoria récord para un mundial.
Sin embargo, el actuar en casa puede ser un arma de doble filo para el equipo colombiano. Dentro de lo positivo está que la Selección ha tenido bastante tiempo para entrenar en el escenario que albergará el evento (ver recuadro), por lo que ya sabe qué tipo de ruedas utilizar, qué lugares de la pista son los más rápidos y todos los secretos que encierra el patinódromo. En contra puede jugar la presión de defender la casa, aunque el equipo ha trabajado mucho ese aspecto desde el punto de vista sicológico. Para Diego Rosero, quien a sus 27 años es uno de los referentes de la Selección, "la presión siempre está. Esa la ponemos nosotros mismos, pero vamos a hacer hasta lo imposible para ganar en Cali".
Por último, Colombia quiere aprovechar la oportunidad para acercar al patinaje a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Por esa razón, la Federación invitó a Cali a los 22 miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) para que se convenzan de que el patinaje es un deporte de talla olímpica; la idea es que estos emisarios lleven a Copenhague, Dinamarca, sede de la próxima reunión del COI a finales de año, la propuesta en firme de convertir al patinaje en deporte olímpico. Mientras tanto, a vibrar con esta Selección que busca el pentacampeonato.