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EL MUNDO ESTÁ LOCO y se va a poner peor. La transacción por el pase de un jugador de fútbol, de un joven brasileño de 25 años, podría alcanzar la exorbitante suma de 123 millones de dólares, algo así como 240.342 millones de pesos, que es más o menos el presupuesto que invirtió el alcalde de Bogotá, Lucho Garzón, en diseñar, construir y rehabilitar colegios públicos en la capital entre 2006 y 2007.
El Real Madrid, el club de fútbol más ostentoso del planeta, hizo la descomunal oferta por el brasileño Ricardo Izecson dos Santos Leite, Kaká, actual figura del A.C. Milán.
La cifra, que sería el récord mundial en la compra del pase de un futbolista -actualmente el título de tal lujo lo tiene el francés Zinedine Zidane quien pasó de Juventus al mismo Real Madrid en 2001, por la módica suma de 75 millones de Euros (ver recuadro)-, podría crecer ya que la prensa española asegura que el club blanco estaría dispuesto a redondear la cifra a 100 millones de euros.
Por supuesto la contratación de Kaká -que al cierre de esta edición estaba a punto de concretarse- de trasfondo presenta otros matices que se distancian del juego de la pelota.
Por un lado, tiene un claro sabor político ya que se trata de una promesa electoral del presidente madridista, Ramón Calderón, quien con la llegada de Kaká aseguraría su reelección. Y por otro lado, el brasileño, declarado por las mujeres de su país el deportista más sexy de Brasil, llenaría el vacío que dejó el inglés David Beckham como gran figura mediática del planeta fútbol. En otras palabras, Kaká aseguraría el show millonario del Real en Japón, Corea y medio primer mundo que, sin pensárselo, gasta y gasta en camisetas.
En cuanto al fútbol, sí está claro que el equipo lo necesita. De hecho, el nuevo estratega del conjunto capitalino, el alemán Bernd Schuster, aseguró que "al equipo le falta un centrocampista de esa talla para redondear un gran plantel".