La rebelión de Jackie

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Su perfil ofensivo era el de un pelotero con una extraordinaria habilidad para embasarse (es decir, para llegar a la base sin que lo pongan out).

Fue un bateador temible, ya que tenía una sorprendente capacidad para hacer contacto con la pelota. De hecho Jackie nunca se ponchó más de 40 veces en una temporada. Su gran velocidad, acompañada de una habilidad sin igual para correr las bases, lo hicieron una verdadera superestrella del deporte estadounidense.

Pero más allá de que haya sido un jugador de habilidades atléticas excepcionales, Jackie Robinson fue quien encarnó la emancipación negra que hoy tanto agradece el deporte. Palabras más, palabras menos, fue la rebelión.

GRITO EMANCIPADOR

  • Nieto de un esclavo.
  • Fue el más pequeño de seis hijos, todos abandonados por su padre.
  • Desde niño se obsesionó con ganar. Sobresalió en el Pasadena Junior College como atleta.
  • A los 18 años ingresó en la UCLA adonde despuntó en cuatro disciplinas deportivas: atletismo, baloncesto, fútbol americano y béisbol.
  • Tenía reputación de golpear a cualquier hombre blanco que lo humillara por su condición.
  • A los 21 años entró a las fuerzas armadas en la Segunda Guerra Mundial. Allí consiguió el grado de teniente segundo.
  • Su estadía en el ejército tuvo un momento desagradable: se resistió a sentarse en la parte trasera de un bus a pesar de que sus superiores se lo ordenaron.
  • Abandonó el ejército con honores y en 1945 jugó en la Negro League para los Kansas City Monarchs.
  • El 15 de abril de 1947 fue el primer negro en debutar en las Grandes Ligas.
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