El hombre que hacía llegar tarde al trabajo

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¿El lenguaje por encima de los hechos? ¿La estética por encima de la ética? Una frase de José Fernández Díaz, escrita en el obituario que publicó en La Nación, de Argentina, parece salir en defensa del modelo que enseñó Tomás Eloy: "Suele haber más verdad en la ficción que en la realidad".

Y, por supuesto, también obra en su defensa el hecho de que muchos lectores llegaron tarde al trabajo y muchos panes se quemaron en la tostadora  por culpa de sus crónicas.

Por Carlos Dáguer,
subeditor general de CAMBIO.

La herencia

Nelson Fredy Padilla,
editor de Domingo de 'El Espectador'

"De Tomás Eloy me gusta más el periodista, pero lo que hizo en literatura, ese trabajo por la memoria, es muy valioso: los latinoamericanos no olvidarán el tránsito del peronismo a la dictadura en Argentina. De su trabajo periodístico destacaría ocho o diez conferencias, así como las memorias de los talleres que dictó. Escribió mucho sobre el oficio, como aquel discurso que pronunció en Zacatecas en 1997 sobre cómo debería ser la narración en el siglo XXI, en donde, a pesar de ser clásico, mostró ser uno de los primeros en hacer conciencia de la transformación de los medios y cómo asimilar los cambios multimedia".

Carmen Caffarel,
directora del Instituto Cervantes 

"Tomás Eloy Martínez pertenece a la categoría de los autores que convirtieron el periodismo en obra literaria y la literatura en deudora del mejor periodismo".

Arcadi Espada,
periodista, Premio Espasa de Ensayo 2002.

"Las opiniones de Eloy Martínez son un ejemplo a seguir para todos aquellos que han convertido al periodismo en un ejemplo de insustancialidad fáctica y en un dudoso ejercicio moral. Pero desgraciadamente la realidad no se puede inventar y solo podemos contar y repetir que el escritor está muerto, y que hemos de organizar los protocolos humanos habituales".

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