De urgencias interiores

Carlota Llano ha dado pruebas de su inmenso talento como actriz en obras ya tan paradigmáticas como Mujeres en la guerra o Adónde el camino irá, ambos monólogos sobre los que ha logrado destellar su capacidad dramática. Ahora repite escena con este mismo género con la obra Columpio de vuelo, escrita e interpretada por ella misma. Este trabajo, su tesis en la maestría de Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, es una reflexión sobre la memoria, la suya. El escenario en el Teatro Varasanta está apenas ataviado con un par de bonsáis, un piano y una casita metálica.

Todo será usado en un ritual de sanación en el que por momentos resulta incómodo estar, pero en donde finalmente es claro que Llano invita a los espectadores a contemplar un recuerdo íntimo de dolor y pérdida. El baile que hace entre los árboles devela el desespero sentido y la impotencia. La reconstrucción de la figura de ese jinete que es su hermano, muerto, parte el alma. Y cómo no emocionarse y sufrir con la manera como riega esas piedrecillas sobre la casa de la infancia en un claro acto de duelo. Se trata de la pérdida que podemos transpolar todos.

No hay que buscar entender lo que dice, con la estridencia de la música descompasada es suficiente para saber que se quiere morir, que se le partió el alma al perder de manera violenta. A las notas del piano, antes tan hermosas y armónicas no les alcanza el tono para sobrellevar el dolor. Las imágenes de la niñez, esos rollos de película encontrados en los desvanes enmohecidos, se proyectan sobre una de las pantallas del escenario, y recrean ese momento en donde nada parecía perdido, sueños de risas, paseos y piscina. Pero un detalle es allí fundamental, y es que de repente las imágenes van al revés, como reiterando ese deseo de invertir el tiempo. Y allí radica el gran acierto de la actriz, nada es literal, sus silencios son elocuentes y hermosos y tan dicientes como las canciones.

Por  Dominique Rodríguez Dalvard

Columpio de vuelo
Dirección y actuación: Carlota Llano
Teatro Varasanta, cra 15 bis No. 39-39.