Orwell, el visionario - Matar un elefante y otros escritos de George Orwell

George Orwell (Motihari, India, 1903).

La otra tarde, mientras leía Rebelión en la granja, mi hijo de siete años me preguntó de qué se trataba el libro que tenía en las manos. "Se trata de un grupo de animales -le respondí- que, cansados de la tiranía de los humanos, establecen su propio gobierno en una granja. Bajo el mando de los cerdos, que son los más inteligentes, el resto de los animales trabaja para que las cosas funcionen bien". Él me miró muy sorprendido y me preguntó que por qué estaba leyendo libros para niños.

George Orwell parece, es cierto, que escribiera a veces para niños o para adolescentes, pero si bien sus palabras y sus historias son sencillas de entender, el significado va mucho más allá de una simple anécdota. Obsesionado con la política, Orwell no dejó de lado esa faceta al escribir novelas como 1984 o la misma Rebelión, que muestran los peligros del totalitarismo que tanto lo atemorizaba y sus fabulas fueron una forma de evitar la censura.

Sin embargo es en sus columnas y sus diarios donde se ve con más claridad hasta qué punto llegaban sus análisis políticos. En el libro Matar un elefante y otros escritos, se recopila buena parte del material que escribió el Orwell político, el ciudadano, el columnista, y que sirve para comprender mejor por qué sus novelas tienen ese humor negro, ese pesimismo, esa clarividencia.

El libro comienza con Matar un elefante, un relato maravilloso de la época en la que Orwell era policía británico en Birmania, y como parte del imperio, se encontraba en una incómoda situación: por un lado, los birmanos se burlaban de él y lo odiaban, y por el otro, él mismo estaba contra las fuerzas de ocupación británicas y su represión. No podía culpar a los birmanos, pero al tiempo los odiaba por sus burlas. En medio de semejante dicotomía, el escritor/policía enfrenta otra: debe matar un elefante.

Orwell vivió en una época fascinante y supo comprenderlo así. Por un lado, Inglaterra era un imperio tambaleante (el mismo Orwell nació en India, cuando aún era colonia inglesa en 1903), por el otro, las fuerzas nacientes del comunismo, el fascismo y el nazismo comenzaban a gestarse, y él no quería ser un mero espectador de un mundo que cambiaba a diario.

En 1937, el joven Eric Blair (ese es su verdadero nombre) combatió en España, del lado de los republicanos, por supuesto. Después, en la Segunda Guerra Mundial, ya desde su trabajo en la BBC, se preocupó por la independencia de India y anunció su temor frente a la creciente fuerza de Rusia y del comunismo, tanto que a veces Stalin parecía asustarlo aún más que Hitler. Luego vendrían sus diarios y su columna del Tribune As I please en donde habla de antisemitismo, de los estadounidenses, de India y de las cotidianidades que sus lectores tanto seguían.

Orwell siempre se lee con gusto y más aún, con complicidad. Sin embargo, en este libro se puede ver, no el novelista, sino el personaje, íntimo, certero, prolijo. Y bajo esa nueva luz, dan ganas de volver a leer sus novelas.

Por Marta Orrantia

Matar un elefante y otros escritos
George Orwell
FCE / Turner

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