A esta hora el Nobel de literatura portugués, José Saramago, a sus 86 años debe estar preparando la última entrada del blog El Cuaderno de Saramago. Puede ser de política, economía, cine, literatura, teología, o como él mismo lo dice, de lo que quiera. Así lo ha hecho desde septiembre de 2008 cuando se metió de lleno en la red y empezó a producir casi a diario escritos de notable lucidez que hoy recoge el libro El Cuaderno.
El blog vuelto libro se convierte en una antología y reflexiones sobre la edad, Darwin, George Bush, José María Aznar, la izquierda, la crisis económica literatura, Fernando Pessoa, Dios y Ratzinger, Jorge Amado, Carlos Fuentes, Fernando Meirelles, Guantánamo, Obama, Borges, Saviano, el conflicto entre Israel y Palestina, entre muchos otros temas. También es una tribuna en la que promueve movimientos sociales en contra de la desigualdad y la pobreza.
El perfil bloguero del escritor ha sorprendido a viejos y jóvenes. A los mayores porque les da una lección sobre cómo reconciliarse con las nuevas tecnologías y disfrutar de las herramientas que estas ofrecen a la escritura. A los nuevos, porque les enseña que escribir en la red no es simplemente un ejercicio de publicar textos cortos, sino todo un arte que exige disciplina y calidad en los escritos. De ahí que cada entrada en el blog de Saramago genere la expectativa de encontrarse con un texto único, lleno de emotividad, virtuosidad literaria y profundo análisis.
Saramago no puede dejar de escribir y por eso dice que el blog va iluminándole el camino al autor. Y como lo dice uno de sus post: "Me abrazo a las palabras que he escrito, les deseo larga vida y recomienzo la escritura en el punto en que la había dejado. No hay otra respuesta".
Por Elizabeth Yarce.
El cuaderno
José Saramago
Santillana