'Todos somos Vito Corleone', Ricardo Silva

'El Padrino', de Mario Puzo, a propósito de sus 40 años fue reeditada por Ediciones B.

CAMBIO.¿El Padrino cumplió 40 años de haber sido publicada. ¿Qué es  lo extraordinario que hace que siga vigente?

Ricardo Silva. Lo más extraño es que la novela sea tan buena como la película. Estamos hablando de una de esas novelotas como Guerra y Paz o El Conde de Montecristo, que nos presentan personajes que nos explican quiénes somos, que nos prueban que la tragedia sigue siendo el género que mejor refleja la experiencia de estar vivo, y que nos demuestran que en la transescena de las ciudades sobrevive, intacta, la ley de la selva. Creo que algo así habría escrito Shakespeare de haber vivido el siglo XX.

¿Por qué escogió la estructura de El Padrino para la escritura de Autogol? 

Le conté a un amigo la trama que quería escribir, el protagonista que tenía en mente, el mundo en el que lo iba a mover, las desgracias que le iban a ocurrir... Me preguntó si estaba consciente de que iba a escribir algo como El padrino y eso me quedó sonando tanto, que me leí la novela de Puzo.

¿Qué le llamó la atención?

Lo primero que me sorprendió fue, como ya dije, que fuera tan buena como las películas de Coppola. Pocas veces un best seller de esos que no se pueden soltar, explican tantas cosas en forma tan brillante. Quedé tan impactado, que a la hora de redactar Autogol usé su estructura -episodios cortos dentro de capítulos largos- como un par de rieles por los que puse a andar la trama. Además, caí en cuenta de cuál era la ética de mis personajes y me robé algunos trucos para no entorpecer la narración.

¿Y cuál es la ética de los personajes que descubrió?

El Padrino da con una idea esclarecedora y es que en un mundo donde lo único que importa es el dinero, donde la meta es alcanzar el poder que da el dinero, todo empresario tiene algo de mafioso, todo negocio tiene algo de 'familia' y solo los que vivimos de nuestros honorarios tenemos la fortuna de tener principios.

¿Cómo relaciona eso con los personajes de Autogol?

Los personajes de Autogol viven condenados a hacerse los pendejos para no ser asesinados en ese mundo que fundó El Padrino, pertenecen a la escalofriante "familia del fútbol": el dinero convierte su pasión en una trata de personas, en un negocio peligrosísimo en el que nadie está dispuesto a perder lo que ha invertido. Antes de leer El Padrino pensaba que Pepe, el protagonista de Autogol, tenía que ser un hombre honrado. Luego caí en cuenta de que debía ser un hombre que se ha convencido a sí mismo de que es honrado. 

¿Cuáles son esos trucos que dice que él robó a El Padrino?

El principal es el más obvio de todos: la ficción. La novela está llena de personas que estuvieron en el lugar de los hechos, pero los grandes hampones que protagonizan Autogol son seres inventados. La estrategia no fue cambiarles el nombre a los hampones de la vida real sino crear unos hampones nuevos que no se quedaran en el amarillismo. Igual que los mafiosos de El padrino, están condenados a vivir lo que pasó en las primeras planas, se mueven por la realidad. Son personajes trágicos, tendrán que vivir esos meses terribles de 1994. No son simples verdugos.

Pepe Calderón, confiesa que El Padrino es uno de esos libros que ha tratado de leer en vano.

Pepe Calderón es un comentarista deportivo, pero es inteligente y sospecha que leer puede servirle de algo. Trata de leer los libros cuya lectura el colegio les exige a sus hijos o los de moda. Entre estos está El Padrino, que dicen es muy bueno. Esa es la manera que digo que me lo robé, que es el libro que está detrás de mi novela. Pero también es una forma de reconocer que el gran problema que tenemos es que ni aun teniéndolo en frente, viéndolo en todas las películas y en todas las novelas, somos capaces de entender que somos esos Corleone que no saben por qué asesinar está mal, que no creen en las leyes, que no saben que son los villanos de la historia.

Pero Pepe no es capaz de leer El Padrino. ¿Mario Puzo sigue siendo un buen narrador?

Puzo es un narrador con todas las de la ley. Creo que en unos años, cuando ya no quede gente que haya envidiado su éxito, será claro que dio con uno de esos personajes que resumen lo que somos. Creo que Vito Corleone está a la altura del patito feo.

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