El animal moribundo - Indignación de Philip Roth (Mondadori)

Philip Roth, (Nueva Jersey, EE.UU., 1933).

Con la muerte de John Updike, la literatura norteamericana ha quedado en poder de Philip Roth.

Era previsible: Saul Bellow y Norman Mailer tampoco están ya, Paul Auster o Richard Ford no son una amenaza, y Don DeLillo o Thomas Pynchon todavía siguen siendo tildados con desdén de posmodernistas. Así que Roth está solo, gozando del privilegio de ser el último de los titanes modernos mientras se dedica a escribir con la misma compulsión con que Woody Allen hace cada vez más películas (aquí un dato frívolo: en 1995, Allen comenzó a detestar a Roth cuando se enteró de que estaba saliendo con Mia Farrow y, entre fiesta y fiesta, la ayudaba en la redacción de la envenenada mémoire de la actriz despechada). De alguna manera, esta maratón literaria de Roth tiene un rival mucho más serio que los mismos autores.

En los últimos años, Roth (Nueva Jersey, 1933) ha publicado una o dos novelas anuales en las que se pueden encontrar más aciertos que desaciertos. En todas hay un tema de fondo, su verdadero rival: la muerte. Esto es explícito a partir de la publicación de Elegía (2006), donde el desmoronamiento existencial del protagonista es contundente. Pocos meses antes de sentarse a escribir esta novela, Roth dijo lo siguiente en una entrevista a The New Yorker: "El hecho de que algún día moriré ha dejado de parecerme una injusticia, lo que no quita que me aterrorice la idea de la muerte. Es horrible. Me rompe el corazón. Es impensable, increíble, imposible. La idea de ser olvidado. El no estar vivo, no sentir la vida, no poder olerla. Mi próximo libro trata sobre todo eso: sobre la muerte y sobre morir". Después de Elegía, Roth publicó Sale el espectro (2007), otro de esos libros extraños en los que el autor se confunde con su famoso álter ego, Nathan Zuckerman, quien ha envejecido y se encuentra combatiendo por su vida tras una cirugía de próstata.

Ahora el turno es para Indignación (2008), cuyo arranque se parece al de otras obras maestras del autor: "El 25 de junio de 1950, unos dos meses y medio después de que las bien adiestradas divisiones de Corea del Norte, armadas por los soviéticos y los chinos comunistas, penetraran en Corea del Sur cruzando el paralelo 38 y se iniciaran los sufrimientos de la guerra de Corea, ingresé en Robert Treat, una pequeña universidad en el centro de Newark bautizada en honor al fundador de la ciudad en el siglo XVII".

En apariencia, la trama de la novela es elemental: Marcus Messner, un judío brillante -acaso "el más brillante de todos", en su opinión-, con un carácter tan cercano a la rebeldía, se aleja un día de su propio mundo judío para internarse en las complejidades del mundo convencional. Hijo de unos padres un poco insoportables con un exceso de creencias en desuso, Marcus tendrá que enfrentarse ahora con la sensualidad de ciertas muchachas experimentadas y resolver algunos traumas pendientes. De eso se trata la última novela de este notable escritor. Pero no debemos esperar milagros: este año tampoco recibirá el Nobel.   

Por Luis Fernando Charry,
escritor.

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