Primer Festival Sinfónico muestra los bríos de la joven orquesta colombiana

La Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia fue constituida en 2004 y está estrenando como director al suizo Baldur Brönnimann. Foto: Claudia Rubio - Cambio.

El sábado 4 de julio empezó el Primer Festival Sinfónico Internacional en el Teatro Roberto Arias Pérez de Colsubsidio, bajo la conducción del nuevo director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, el suizo Baldur Brönnimann.

El programa estuvo constituido de piezas del siglo XX, una obra encargada este año al joven compositor colombiano Diego Vega, el Concierto para violín del norteamericano Samuel Barber, de 1939, y la 5ª Sinfonía de Dimitri Shostakovich, escrita por el ruso en 1937. Para Brönnimann era importante mostrarle a su público dos piezas que casi se encuentran en el tiempo y, sin embargo, representan espíritus completamente disímiles, la una escrita en Norteamérica y la otra en Europa.

El repertorio inició con Cascade y Bow, que según Vega le rinde tributo a las montañas Rocosas canadienses. Sus casi 15 minutos de interpretación son un viaje por dicho paisaje. La obra de Barber, por su parte, a pesar de ser posromántica parece que se anticipara al dolor que traerán los años por venir en la historia con la Segunda Guerra. Su sonido, dulce y triste, es irrumpido por un intempestivo violín, interpretado magistralmente por la solista invitada Jennifer Koh, que nos ubica claramente en un momento doloroso.

La 5ª de Shostakovich fue encargada por el mismo Stalin. Se debía al régimen, y por eso hay momentos que podrían leerse como devotas reverencias. Sin embargo, el compositor se sale con la suya, con otros pasajes en donde se escuchan pasos de animal grande, violines agudos y reiterados y percusiones poderosas, donde se siente que el dictador aplastará a quien se le atraviese a su paso. La orquesta, compuesta en su gran mayoría por jóvenes intérpretes, sonó con mucha vitalidad, con capacidad de seducir y emocionar a sus escuchas. El Festival continuará todos los sábados hasta el 6 de agosto con tango, pop, percusiones -de no perderse a Colin Currie el 25 de julio- y hasta versiones sinfónicas cinematográficas.