Julio 8 de 2009

Astor Piazolla en Colombia

Una biografía del creador del llamado Nuevo Tango reconstruye el itinerario del único viaje que hizo al país.

"Si hubiera venido antes, estaría muerto". Con esas palabras, el mítico músico argentino Astor Piazzolla respondió en octubre de 1982 la pregunta de por qué se demoró tanto en visitar Colombia. Tratándose de un país que muchos se atreven a calificar como segunda patria del tango -por encima, dicen, de Uruguay, Francia o Japón-, no dejaba de suscitar extrañeza que el padre del llamado Nuevo Tango, el músico que había cambiado las reglas del género en pos de una música con sentir contemporáneo y quien llevaba, para ese entonces, más de 40 años de polémica carrera, nunca hubiera pisado territorios locales. Si eso ya era extraño, más impactante resultó aquella respuesta, dada por el músico a un periodista bogotano, en rueda de prensa en el hotel Tequendama.

Pero Piazzolla no tardó en explicar sus palabras. A finales de 1934, a sus 13 años, el músico nacido en Mar del Plata, Argentina, vivía en Nueva York. Allí, alentado por su padre, se presentó ante Carlos Gardel, que se encontraba en la 'capital del mundo' dispuesto a rodar su clásica cinta El día que me quieras. El legendario cantor lo escuchó interpretar su instrumento, el bandoneón, y le dedicó unas palabras que siempre retumbaron en su cabeza: "Pibe, el 'fueye' lo tocás fenómeno, pero el tango lo tocás como un gallego".

Gardel quedó tan impactado con el pequeño Piazzolla que no solo le consiguió un breve papel en la película que filmaba sino que lo invitó a participar de su gira latinoamericana. Pero Vicente, padre del músico, no lo permitió, pues tenía que terminar sus estudios. Y unas semanas después, el 24 de junio de 1935, en medio de la gira, ocurrió el fatal accidente de Medellín en el que perdieron la vida 15 personas, incluyendo a Gardel y a José Corpas, argentino recomendado por los Piazzolla para acompañar al cantor en reemplazo del pequeño. Como quien dice, Astor Piazzolla visitó Colombia en el momento que le correspondía.

De esa manera, explicando el porqué pasó tanto tiempo antes de venir a Colombia, inicia el capítulo dedicado a la visita del músico al país en el libro Astor Piazzolla: Tango del ángel, tango diablo, lanzamiento de la serie 100 personajes 100 autores, de Panamericana Editores. El libro fue escrito por Jaime Andrés Monsalve, periodista especializado en música que ya había publicado una biografía de Gardel para esa misma serie, así como una suerte de diccionario subjetivo llamado El tango en sus propias palabras.

Monsalve, quien ha sido editor cultural de CAMBIO y jefe de redacción de SoHo, exploró la vida y la obra de Piazzolla desde hace más de 15 años. Su música le llegó como un flechazo. "Fue el amor hacia sus tangos y su obra sinfónica lo que me llevó a escribir sobre él", confiesa. Para ello realizó entrevistas a varios colaboradores cercanos de Piazzolla, como su poeta de cabecera, Horacio Ferrer (autor de la letra de la inmortal Balada para un loco), sus pianistas Atilio Stampone y Pablo Ziegler, y su nieto, el también músico Daniel Astor, entre otros.

"Los grandes libros sobre Piazzolla ya están escritos", asegura Monsalve, y cita las biografías escritas por Diana Piazzolla, Natalio Gorín y la excelente y definitiva Astor Piazzolla, su vida y su música, de María Susana Azzi y Simon Collier. "Ante ello -explica-, lo único novedoso que podía aportar aquí era mi visión sobre su obra y, por supuesto, la recreación de sus dos semanas de breve estadía en Colombia". De hecho, el libro incluye fotos inéditas de esa visita.

Boicoteo y ortodoxia

Según cuenta el libro, mientras estuvo en Colombia, Piazzolla concedió entrevistas en las que se dio, como era costumbre en él, a la polémica. En ellas se refirió con palabras fuertes a sus colegas (al cantor argentino Alberto Castillo lo llamó 'payaso', y para el también cantante Roberto Goyeneche destinó un 'pobrecito'), al rock hecho en su país ("creen que eso es música argentina") y hasta a Julio Cortázar, de quien dijo que era "un buen escritor francés, o belga".

Entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre de 1982, Piazzolla realizó nueve conciertos -tres en Bogotá, dos en Cali y cuatro en Medellín- con su Quinteto y el cantor José Ángel Trelles. En Bogotá, un grupo de artistas locales intentó boicotear uno de sus conciertos en el teatro Colón, en protesta por el espacio que, decían, estaban perdiendo frente a los espectáculos internacionales.

La situación fue controlada por el mismísimo presidente Belisario Betancur, que estaba en la sala. Mientras, la prensa de Medellín puso el grito en el cielo porque la gente entró aguardiente, a escondidas, a sus conciertos en el teatro Pablo Tobón Uribe.

"No creo que pisar suelo colombiano haya constituido un punto de inflexión en la carrera de un artista que ya estaba haciendo extensas giras europeas, con las mejores orquestas y músicos del mundo -asegura el autor-. A cambio de eso, creo que los tangueros más ortodoxos del país sí apreciaron el remezón que esa visita pudo haber significado en sus cabezas".

Adicionalmente, Jaime Andrés Monsalve siente que ese breve capítulo de su libro puede dar una idea de cómo era el ambiente de las giras del músico por los países latinoamericanos, algo de lo que poco o nada han hablado en sus demás biografías.

Lo que dijo piazzollla en Colombia

-  "(El tango tradicional) para mí no significa nada. Solamente un recuerdo. Es un amor como el que le pude tener a mi madre".
El Tiempo, 25 de octubre de 1982.

-  "Cien años de soledad es eso, tú terminas de leerlo y te deja destrozado. Cien años de soledad es casi una letra de tango. Me gustaría mucho conocer a García Márquez".
El Mundo, 6 de noviembre de 1982.

-  "Me dijeron que Medellín era una ciudad muy tradicionalista, muy gardeliana, pero a esto no le vi ningún problema porque mi música no es ningún sacrilegio".
El Colombiano, 4 de noviembre de 1982.

Ver Términos y Condiciones.

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.